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domingo, 2 de junio de 2013

El gas pizarra y sus antecedentes
Antonio Gershenson

E
n 2008, en Estados Unidos, los primeros pozos de gas shale, o pizarra, o lutitas, fueron perforados en el estado de Pennsylvania. Se han producido enormes cantidades, pero también han causado numerosos problemas.
Pozos explotaban para perforar minerales, que tenían inserto gas. La perforación era con agua agregada con productos químicos, rompiendo rocas y otros materiales, como algas muertas en un pasado lejano. Los materiales contenían metano (gas) comprimido a presión en huecos.
Se usó ampliamente sacar el gas mediante el fracturamiento hidráulico. También se utiliza ese sistema en México para extraer petróleo: trasnacionales recurren a él en Chicontepec, con daños a casas cercanas a las obras. Se inyectan líquidos con arenas de grano más grande, y resulta un fluido viscoso a alta presión capaz de romper la roca. El líquido general con productos químicos ayuda al flujo del petróleo que se va a extraer.
El esfuerzo para refinar las tecnologías del gas pizarra se topaba con algunos de los mayores esfuerzos: los que tenían que ver con el agua.
Unos 15 millones de litros eran necesarios para cada tanda, mucho más de los 400 mil litros convencionales que antes se necesitaban en la misma Pennsylvania.
Los recipientes para que llegara el agua en grandes cantidades eran y son enormes, del orden de 45 millones de litros.
Otra parte es la del desperdicio, el descartamiento del agua usada. El reuso que la misma agua ya lleva es un problema mayor que su uso inicial. Ambos son, entre otras cosas, una plaga para los que viven alrededor de las obras.
Estos ejemplos se han dado en Estados Unidos, pero con sus matices; se han dado en Chicontepec, cuando empresas de ese país llevaron las mismas técnicas y los que ya vivían ahí, o los que se cambiaron ahí, sufrieron las mismas consecuencias, aunque todavía en menor escala.
Algunos ejemplos de allá: pérdida de agua potable; imposibilidad de usarla para bañarse, cocinar, beberla. Enfermedades de los niños por el agua y viento contaminados. Ruido permanente de las instalaciones compresoras y las plantas procesadoras de gas.
El líquido está más que contaminado. Incluye productos químicos, otros muy salados, bacterias, metales pesados, desperdicios industriales y otros más.
Se ha dañado a niños, han muerto peces y cultivos. El gas ha afectado la salud de personas y animales. El fracturamiento hidráulico es calificado deefecto Halliburton, por el nombre de la empresa que inició esa operación y que la usa en Chicontepec. Una víctima dijo que era un gran experimento químico en la tierra.
Afectados demandaron a empresas como estas, después de haber sufrido efectos del viento sucio, quemaduras en los ojos, irritación en la garganta y otros efectos con el gas liberado supuestamente por accidente. Los vecinos se vieron obligados a mantener a los niños encerrados en casa.
Demandas de afectados incluyeron la indemnización por sus casas, considerando que nadie se las compraría en las actuales condiciones.
¿Qué se hace y qué se pretende hacer en México?
Se han perforado unos cuantos pozos de gas pizarra. Lo de Chicontepec no es, hasta el momento, este tipo de perforación, sino el uso para pozos de petróleo crudo y gas, muy poco productivos (en promedio 27 barriles diarios de crudo por pozo).
De los pozos de pizarra, varios resultaron improductivos o no comerciales. Unos cinco más producen pizarra.
Se habla en los medios oficiales sobre entregar, para perforación de pozos de pizarra, a empresas privadas. Si se llegara, como se dice, a una producción en gran escala, que tomaría muchos años, los problemas están anunciados con las experiencias mencionadas. Hay amplias zonas en México en las que el agua no abunda. La entrega de fuentes de agua, por ejemplo, a embotelladoras, ha afectado a la agricultura y a otras fuentes productivas.
A los privatistas les recordamos que el artículo 27 da prerrogativas al Estado:tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado.
En varios países de Europa está prohibido, por sus consecuencias, el uso o desarrollo de gas pizarra. Se alega la defensa de la agricultura, ganadería y en general de actividades cuya realización requiere del agua.
En Estados Unidos ha habido actos diversos en defensa del cuidado del agua potable, incluso en las cámaras legislativas. Debemos defender nuestros recursos también en México y no dar preferencia a las utilidades personales de los beneficiados.

Los riesgos desconocidos del ‘fracking’

Pese a que ya se han perforado un millón de pozos para extraer gas no convencional, los científicos reconocen la dificultad para evaluar sus peligros
Ampliar
Perforación por fracking en Haynesville Shale cerca de Shreveport, Louisiana (EEUU) / Daniel Foster
La sangre del mundo moderno, en el que la gente vive más allá de los 60 años y las mujeres son algo más que amas de casa, son los hidrocarburos. El petróleo y el gas natural son responsables en buena medida de que millones de personas de clase media vivan hoy más y mejor que las clases privilegiadas durante casi toda la historia de la humanidad. Sin embargo, esa industria también es responsable del calentamiento global que puede acabar con la misma civilización que creó y de innumerables desastres medioambientales. Ese conflicto de dimensiones trágicas se desarrolla ahora en torno al fracking,  la última tecnología para seguir inyectando sangre (o veneno) en la civilización.
Desde hace poco más de una década, lafracturación hidráulica, una técnica no convencional para extraer gas natural de yacimientos antes inalcanzables, ha sido vendida por muchos como un sistema para obtener más combustible, más barato y con menos efecto sobre el clima del planeta. A diferencia del gas convencional, que se encuentra almacenado en bolsas subterráneas, el gas de pizarra se encuentra atrapado en materiales arcillosos a más de 2.000 metros de profundidad. Para extraerlo, es necesario perforar un pozo con forma de “L” e inocular en él un cóctel de sustancias químicas y agua a presión para fracturar la roca y liberar así el gas. Pese a sus promesas, el proceso también ha despertado una intensa oposición por los riesgos que implica. Algunos de ellos son que el cóctel que se inyecta en la tierra para reventar la roca podría contaminar los acuíferos de los que se obtiene agua para beber, que las actividades de extracción podrían producir filtraciones de metano a esos mismos acuíferos o que las aguas residuales fruto de esta actividad industrial no se pueden reciclar de forma adecuada.

«El fracking es una actividad industrial similar a otras como la industria del petróleo en términos de salud y seguridad»


RADISAV VIDIC
Presidente del Departamento de Ingeniería Civil y Medioambiental de la Universidad de Pittsburgh
Para tratar de responder a muchas de estas dudas, un grupo de investigadores, liderado desde la Universidad de Pittsburgh, en Pensilvania, la región del mundo donde más gas se extrae por medio del fracking, ha elaborado una revisión de las últimas pruebas científicas sobre la materia que se publica en el último número de la revista Science. Radisav Vidic, profesor de la Universidad de Pittsburgh y autor principal del estudio, considera que “la extracción de gas no convencional es una actividad industrial similar a otras como, por ejemplo, la industria del petróleo en términos de salud y seguridad de los trabajadores, y en términos de impacto medioambiental”. “Conocemos casos recientes de accidentes en los que han muerto mineros y estos casos no existen en las perforaciones”, añade. Sin embargo, en su artículo, Vidic señala un número importante de incógnitas que se deberían resolver para valorar si los riesgos del fracking son medioambientalmente asumibles. “Es bastante llamativo que después de excavar un millón de pozos durante cinco años ahora nos planteemos qué riesgos hay”, señala Paco Ramos, de Ecologistas en Acción.
Una de las dudas sobre esta tecnología es lo que sucede con la mezcla de agua, productos químicos y arena que se inyecta en el subsuelo. De media, solo un 10% de ese cóctel regresa a la superficie, pero no se conoce exactamente qué sucede con el resto del agua empleada. “El desarrollo de métodos precisos de predicción para controlar todo el volumen del fluido basados en las características geoquímicas y geofísicas de las formaciones permitiría diseñar mejor los pozos y la tecnología de fracturación, algo que, sin duda, aliviaría la preocupación del público”, afirman los autores en el estudio.
Solo se ha documentado un caso de contaminación directa de aguas subterráneas por fracking
Sobre la posible contaminación de acuíferos con los productos químicos empleados para la extracción del gas, el artículo indica que pese a que se han realizado más de un millón de intervenciones, “quizá solo se ha documentado un caso de contaminación directa de aguas subterráneas como resultado de la inyección de productos químicos para la extracción de gas”.  Sin embargo, esto no significa que no exista contaminación sino que es difícil demostrar el vínculo directo entre el problema y el fracking porque, según se explica en el estudio, “las condiciones de partida son con frecuencia desconocidas o ya se han visto afectadas por otras actividades como la minería del carbón”. Además, los requisitos de confidencialidad de algunas pesquisas legales, en las que los afectados y las empresas llegan a acuerdos secretos, combinados con el rápido ritmo de desarrollo y los escasos fondos para investigación son, según los investigadores, impedimentos importantes para realizar investigación de calidad respecto a los impactos medioambientales.
Otro de los problemas que apuntan al fracking como culpable es la contaminación de los acuíferos con metano. Aunque en principio este gas no se disuelve en el agua y no presentaría problemas de intoxicación, su acumulación puede producir explosiones. En Dimock, Pensilvania, un escape de gas atribuido a los conductos defectuosos de una perforación provocó la explosión de un pozo de agua privado. Este tipo de fallos podría darse en un 3% de las instalaciones, pero, como en el caso de la contaminación, es difícil determinar si las explotaciones de fracturación son las únicas culpables. Pensilvania es el Estado en el que nació la era del petróleo hace ya siglo y medio y su territorio está completamente agujereado. Allí se han perforado más de 350.000 pozos de petróleo y gas y se desconoce el paradero de 100.000 de ellos. Todas esas intervenciones pueden facilitar la llegada del gas hasta los acuíferos.
Tampoco está claro qué hacer con las aguas residuales que vuelven a la superficie. Aunque existen sistemas para inyectar esos fluidos en formaciones geológicas profundas, estos vertederos subterráneos no están disponibles en todos los lugares. Otros sistemas para deshacerse de ellos, como su almacenamiento en balsas han producido problemas de contaminación que habría que resolver.

Consejos para España

En España, desde que en octubre de 2011 el entonces lehendakari Patxi López anunció la existencia en el sur de Álava de un yacimiento de 180.000 millones de metros cúbicos de gas de esquisto, suficientes para satisfacer durante cinco años la demanda española de gas natural, se han concedido más de 100 permisos para buscar este tipo de gas. Para minimizar los riesgos, Vidic recomienda una serie de medidas de precaución. “En primer lugar, es necesario tener una evaluación para conocer la situación medioambiental desde la que se parte en España”, señala. “En particular, necesitas conocer la calidad del agua de los acuíferos y los ríos para evaluar el impacto de esta industria”, añade.
“El segundo asunto es asegurarse de que se cuenta con la regulación adecuada para asegurarse de que a la industria se le piden los máximos estándares para la salud, la seguridad y el medioambiente. Y después, tienes que asegurarte de que se realizan las inspecciones necesarias para fiscalizar a la industria”, indica. “Además, hay que tener e cuenta si se aplican unas leyes tributarias adecuadas para asegurarse de que las regiones que sufran los problemas de la industria también disfruten de sus beneficios en forma de empleo o los servicios públicos”, afirma. “Por último, sería importante asegurarse de que los responsables de la extracción se encargan de cerrar bien estos pozos al final de su vida útil”, concluye.
Aunque los riesgos para el entorno y para la salud fuesen aceptables, hay grupos que piensan que el fracking carece de interés. En EEUU se plantea desde hace tiempo queeste tipo de extracción no es rentable y que lo que realmente se ha producido es una burbuja. Varios estudios, como el realizado por el geólogo David Hughes, o los de la U.S. Geological Survey (USGS), indican que las empresas de extracción inflaron las posibilidades de producción de gas de pizarra entre un 100 y un 500%. La previsión excesivamente optimista habría servido para favorecer a algunos especuladores en Wall Street, según la consultora financiera Deborah Rogers.
Algunos estudios indican que se ha inflado la cantidad de gas de pizarra que se podría extraer
Además de las dudas sobre el potencial de la extracción de gas de pizarra en España, para Ramos, la apuesta por este combustible no supone, como afirman sus defensores, una alternativa menos sucia al carbón y un complemento de las energías renovables. Con unas centrales de ciclo combinado con margen para incrementar su protección, el uso de gas de pizarra sería, según el representante de Ecologistas en Acción, un retroceso para las energías más limpias.
Hace dos meses, el Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas presentó un informe en el que daba una imagen prácticamente inmaculada sobre el potencial de la extracción de este hidrocarburo en España y la técnica de fracturación. Según sus conclusiones, España contaría con unas reservas de gas para 39 años, un recurso especialmente importante para un país que depende tanto del exterior para la obtención de energía. El Gobierno ya ha mostrado su disposición a explorar, sin complejos, todas las oportunidades para investigar y extraer hidrocarburos en España, con el objetivo de reducir la dependencia energética respecto al exterior. Aunque la imagen que ofrece la revisión de los investigadores de Pensilvania sobre el fracking no es especialmente negativa, sí muestra que aún es necesario someterlo a un intenso escrutinio.

REFERENCIA

Un futuro sombrío
La guerra de las grandes petroleras contra la energía solar


Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

¿Recordáis el “pico del petróleo”?

Los demás tampoco se acuerdan.

Es debido a que la teoría operacional de por qué, a comienzos de siglo, las grandes compañías petroleras aumentaron su presión sobre el sistema político y lo utilizaron para adquirir una gran parte del “decreciente” recurso por cualquier medio, a menudo a través de imperialismo por encargo, de repente se ha vuelto irrelevante.

No es que el temor de una inminente y precipitada disminución de la producción de petróleo no fuera un instrumento efectivo para manipular los mercados, influenciar a las autoridades y avivar a las masas sedientas de petróleo para que apoyaran guerras basadas en el petróleo, aunque fuera de forma subconsciente.
Fue efectivo.

Más bien de repente el planeta está inundado de petróleo. Nuevos descubrimientos en África, el oleoducto y el gasoducto tan esperados del Mar Caspio, la expansión de las reservas en EE.UU. y las posibilidades del Mar del Sur de China han convertido el ecosistema de la tierra en una fuente de juvenil exuberancia para las grandes compañías petroleras.

A esto hay que agregar las tecnologías cada vez más sofisticadas empleadas ahora para extraer petróleo de esquisto, hacer hervir pegote de tóxicas arenas bituminosas y la construcción masiva de nuevos proyectos de infraestructuras para transportarlo por el continente y el globo, y se obtiene una suministro de petróleo que no va llegar a un “pico” en algún momento del futuro previsible.

De hecho, con la apertura de la última frontera impoluta –el Océano Ártico– debido al cambio climático alimentado por el petróleo, los responsables de las grandes compañías petroleras podrían estar sacando aún más beneficios de lo que se paga por los combustibles. La quema de muchos hidrocarburos es un gran negocio para la industria petrolera.

¡Es bueno ser rey, y ahora mismo parece que el Gran Petróleo es el rey del mundo!

Pero existe un problema.

Cada día los ejecutivos, geólogos, ingenieros, lobistas y cómplices políticos de la industria petrolera se despiertan frente a una amenaza existencial. No puede ser eliminada por un ejército testaferro. No puede ser sobornada. Y todo el cabildeo del mundo no impedirá que aumente ´todos los días cerniéndose sobre ellos y desafiando cada uno de sus actos.

La industria petrolera no se puede esconder del sol.
Resulta que el sol no solo suministra la energía esencial que impulsa toda la vida en la tierra, sino que además -gracias al ingenio de algunos seres humanos particularmente molestos- su luz fiable se puede convertir en electricidad útil mediante un artefacto milagroso denominado célula fotovoltaica.

Imaginémoslo, ¿y si la gente dejase de quemar petróleo, gas, e incluso carbón, y solo utilizara esos artefactos milagrosos para transformar la energía solar en la electricidad requerida para hacer funcionar casi todo?

Bueno, si alguien es uno de los amos del universo del petróleo, probablemente habrá perdido muchas horas de sueño preocupándose precisamente de ese problema. Pero preocuparse no basta. La industria petrolera está entrando en acción para detener el ataque del sol contra su monopolio energético. Las grandes compañías petroleras se esfuerzan para contrarrestar innovaciones impulsadas por el mercado que no solo hacen que la energía solar sea cada vez más asequible, sino que además hacen que la energía solar sea una inversión cada vez más atractiva para los que hasta ahora eran benefactores fiables en Wall Street de la industria petrolera.

De hecho Bloomberg New Energy Finance (BNEF) publicó recientemente un informe recomendando especialmente el futuro de la energía renovable como inversión. De repente no se trata de ética ecologista. Ahora tiene que ver con pérdidas y ganancias.

Según BNEF, la inversión anual en capacidad de nueva energía renovable va a aumentar significativamente de ahora a 2030. El informe señala: “El escenario más probable implica un salto del 230%, a 630.000 millones de dólares hasta 2030, impulsado por nuevas mejoras en la competitividad de los costes de tecnologías eólicas y solares con respecto a las alternativas basadas en los combustibles fósiles…”

Pero hay más: “Las mejoras en la competitividad de los costes significan que las energías renovables representarán entre el 69% y el 74% de la nueva capacidad energética agregada hasta 2030 en todo el mundo”.

Y mucho mejor aún: Las energías renovables no solo están cruzando la línea del sueño de los hippies de ser la gallina de los huevos de oro; el sector manufacturero se mueve tan rápido que existe un “exceso” de paneles solares. Así es. Los paneles solares ya no son “demasiado caros” o una alternativa “poco realista” al monopolio de la industria petrolera de la producción de energía. En cambio hay un excedente de producción en la manufactura solar.

Sí, es así. ¡Hay un excedente!

El excedente puede ser el verdadero motivo por el cual Solyndra, junto a otros importantes manufactureros solares, colapsó durante los últimos años. Simplemente fueron sobrepasados por rápidos progresos en la manufactura y la mano de obra barata en China. Esa combinación llevó a la obsolescencia rápida e irrevocable de su modelo de producción original. No es un ejemplo de los que castillos en el aire de la tecnología verde se hayan multiplicado. Más bien es un indicio de que las fuerzas del mercado se mueven a una velocidad vertiginosa para ofrecernos a todos el milagro de la energía fotovoltaica exactamente en el momento en el cual el planeta la necesita más.

Ahora, por primera vez en la historia, la industria petrolera se enfrenta a un peligro obvio y presente que realmente promete el suministro de energía sin una panoplia de problemas relacionados con el petróleo:

· Sin el CO2 que altera el clima
· Sin todos los cánceres, el asma y los defectos congénitos que provocan los tubos de escape
· Sin derrames, explosiones y rupturas de oleoductos que destruyen el ecosistema.
· Sin todas esas guerras y sobornos políticos y el apoyo a Petro-Estados represivos.
· Y sin todos esos compromisos morales, éticos y ecológicos que está arrastrando a todo el planeta, y a nosotros con él, en una espiral letal de consumo destructivo.

Pero todavía no comencéis a vender vuestras acciones de Chevron, ExxonMobil, Shell o Halliburton. La industria petrolera ha gastado miles de millones de dólares en el cuidado y bienestar de su control colectivo del mercado energético y, en efecto, del alma del mundo moderno.

La estrategia primordial de la guerra preventiva de la industria petrolera contra el poder revolucionario y liberador del sol es “exceder” el “excedente de renovables”.

De hecho el inventario de petróleo estadounidense llegó a un récord en 82 años el 1 de mayo, ¡con existencias que aumentaron a 395,3 millones de barriles a finales de la semana pasada! El precio del barril se fijó en más de 90 dólares, un descenso del máximo de 118 dólares de febrero de 2013, pero todavía lejos de los 11 a 25 dólares por barril de los peores días de los años de Clinton.

No es sorprendente que el precio en la gasolinera no haya bajado en 82 años. Pero ha bajado y CNNMoney lo pregonó como una dádiva para los consumidores y la tambaleante recuperación económica con un ambicioso titular en primera plana: “Caída de los precios de la gasolina al rescate”.

¿Pero a quién se está rescatando?

¿Consumidores? ¿Pequeñas empresas? ¿Al equipo económico de Obama?

¿O se está rescatando a las grandes compañías petroleras?

Engordadas por los aumentos de los precios de petróleo y gas de la era de Bush, tiene sentido que “sacrifiquen” unos centavos o incluso años de “beneficios fijos” para inundar el mercado con hidrocarburos y limitar los progresos de las energías renovables, y en concreto la energía solar.

En marzo de 2013 –solo unas semanas antes del máximo en 82 años de los inventarios de petróleo– la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) informó de que las plantas de energía fotovoltaica generaron un 100% de la nueva capacidad de energía eléctrica de todo EE.UU. Fue una primicia en la historia de EE.UU., a propósito.

Puede que sea el motivo por el cual Arabia Saudí está adoptando el auge del esquisto estadounidense que actualmente transforma EE.UU. en un exportador de energía. En un puro sentido de libre mercado, esto no parece que tenga mucho sentido para los saudíes que dependen del petróleo. Pero Khalid Al-Falih, director ejecutivo de Saudi Aramco, se mostró entusiasta ante el Financial Times sobre el impacto positivo del petróleo estadounidense y su papel crucial al “tranquilizar” a los consumidores sobre la “fiabilidad de los suministros de petróleo”.

Más específicamente, Al-Falih dijo al FT que más producción de petróleo en EE.UU. “…solo cementa el consenso público y global que ya hemos conocido. El petróleo será el combustible preferido… por un amplio período de tiempo y tenemos que administrarlo, tenemos que invertir en él”.

Y lo están haciendo con perforaciones cada vez más profundas, cabildeo político, nuevas flotas de buques cisterna y, sacando un as de una de sus numerosas perforaciones, el fracking hidráulico.

Y el frenesí del fracking es el principal frente de la guerra preventiva de las grandes compañías petroleras contra el la capacidad en aumento de las energías renovables. Armadas con el creciente suministro de así llamado “limpio” gas “natural”, el plan de “exceder” el excedente solar se está desarrollando en EE.UU.

Un aumento masivo de la producción de gas natural no solo está envenenando los suministros de agua y causando terremotos, también está menoscabando la transición a las energías renovables –la solar especialmente– y obligando a gobiernos escasos de dinero a renunciar al futuro en favor de un presente barato y fácil.

El gas natural es, en efecto, un “factor influyente” para las grandes compañías petroleras que preservará la infraestructura del hidrocarburo durante décadas por venir y menoscaba tanto los progresos rápidos en tecnologías renovables y el deseo declarado del público estadounidense de más énfasis en la energía solar y eólica. Se sienten cómodas con más “gas neutral”, también probablemente por la elegante marca del gas de hidrocarburo como “limpio” y “natural”.

Pero nada triunfa sobre el resultado neto. Y las compañías petroleras lo saben. Todas las malas noticias sobre el clima y las extinciones y los derrames de los oleoductos del mundo no superan la simple economía, particularmente en tiempos difíciles. Tal vez sea el motivo por el cual tantos estén convencidos de que la aprobación de la tubería Keystone XL es, de hecho, el “final del juego” del planeta.

Si se aprueba, la nueva oleada de petróleo hacia el mercado –en combinación con el auge del fracking y una fuente masiva, identificada recientemente, de metano “atrapado” en los lechos marinos llamado “fire ice”, amplificará la “alentadora fiabilidad” de Khalid Al-Falih y “consolidará” el monopolio de las grandes compañías petroleras en el futuro.

Y, por cierto, es un futuro sombrío.
JP Sottile es un periodista independiente, historiador publicado, copresentador en la radio y documentalista (The Warning), 2008).

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/05/14/big-oils-war-on-the-sun/
13 derrames en menos de un mes
El ocaso del petróleo: destrucción, muerte y resistencia



"Leave the oil in the soil
the coal in the hole
and the tar sands in the land
(but) i've not got a nice one for fracking!"(*)

"Dejad el petróleo bajo suelo
el carbón en el agujero
y las arenas bituminosas en la tierra
(pero) no tengo uno bueno sobre fracking!"
(Nnimmo Bassey, activista anti-petrolero nigeriano, 2011)

Desde el 11 de marzo al 9 de abril han ocurrido 15 derrames de petróleo en el mundo. O por lo menos esos son los que ha contabilizado la Campaña de Acción Global por el Clima (TckTckTck), pero por desgracia seguro que serán muchos más. El petróleo se está reduciendo y con ello se está encareciendo. El conocido por "pico del petróleo" (y otros recursos como carbón, uranio, etc), cuando las reservas empiezan a menguar, ya se ha iniciado: según la IEA (Agencia Internacional de Energía) éste comenzó en el 2006a. pero en algunos lugares como los Estados Unidos esté ocurrió a finales de los 60. Por eso en ese país, con la dependencia y nivel de consumo que tienen, hay mucho interés en impulsar otras formas de extracción: extracción en aguas profundas, fractura hidráulica, arenas bituminosas, etc. Otro petróleo que antes se desechó por su pobre calidad y costo de extracción y producción es el crudo pesado, que en las últimas décadas, debido a ese disminución de las reservas resulta interesante económica y energéticamente. Este se sitúa en zonas muy remotas, de difícil acceso y también vulnerables pues albergan una gran biodiversidad. Todas estas formas de extracción conllevan resultados terribles para el medio ambiente. También se desechó por arriesgado petróleo en grandes profundidades marinas.
Extracción de petróleo en grandes profundidades marinas.
El mayor accidente petrolero mar adentro (y a nivel general también) fue la explosión de la plataforma de BP Deepwater Horizon en el golfo de México. Esta plataforma tenía una capacidad de taladrar de 10.680 metros de profundidad. Pero esa profundidad significa tener un tubo muy muy largo y mayor probabilidad de rotura. Deepwater Horizon derramó 5 millones de bidones de petróleo (780.000 m3).
Después de ocurrido este accidente la extracción en grandes profundidades no ha cambiado mucho. El gobierno USA presionó a Repsol para no extraer en aguas cubanas, argumentando que de ocurrir otro accidente ellos serían nuevamente damnificados. Pero se cree que más que eso, la verdadera razón era excluir a Cuba de acceso a su propio petróleo y privarle de un recurso energético y económico. Conociendo el férreo bloqueo a que USA ha sometido al pueblo cubano por más de 50 años, esta hipótesis es más que creíble. Repsol contaba con la plataforma Scarabeo-9 con capacidad de operación en 4.548 metros de profundidad - como no, muy capacitada también para protagonizar un accidente de gran dimensión. Repsol también tiene planes de extraer petróleo en aguas de Canarias (Lanzarote y Fuerteventura) desde 2001. A ello se han opuesto unánimemente tanto la población y organizaciones sociales como las instituciones locales (el parlamento se ha posicionado en contra, etc). Sin embargo, este pasado abril el gobierno español se ha pasado todo ello por la manga y ha decidido otorgar permiso de extracción a Repsol. Allá operaría a 3.500 metros.
En Brasil en cambio, donde Repsol también ha hallado reservas, la profundidad total (mar + tierra) sería de 7.210 metros! La locura continúa!
Derrames de crudo pesado
El crudo pesado (muy similar al petróleo de las arenas bituminosas) (casi el 70 % del petróleo existente) ocurre lo mismo: fue desestimado por muchos años, y ahora en cambio se ha convertido en valioso. Así es el que se extrae en Ecuador, Perú, Brasil o Nigeria. Además de ser un petróleo de peor calidad, a éste se le suma que muchas veces se encuentra en lugares poco accesibles (selvas) o como en los casos de Ecuador y Perú tras la cordillera andina. Esto significa que este petróleo tan pesado precisa de infraestructuras y oleoductos para poder ser sacado de la selva (además hay que calentarlo para que pueda circular en los oleoductos). Por eso Texaco fue la única petrolera operando en Ecuador (y así provocó el desastre que provocó) hasta 1990, no habiendo comenzado hasta 1967 . Pero desde esa década otras empresas empezaron a entrar en la zona: la Amazonía ecuatoriana se encuentra en su totalidad dividida en bloques de extracción. Ahora, ese petróleo de baja calidad y con altos costes de extracción, transporte, refino, etc es rentable por el precio del petróleo convencional.
Para sacar todo ese petróleo se construyo el OCP (Oleoducto de Crudos Pesados), cuyo uno de sus propietarios es Repsol y uno de sus financiadores originales el BBVA. El OCP sufrió una rotura el pasado 8 de abril en el estuario del río Winchele en Esmeraldas derramando 2.000 bidones de crudo. El derrame afecto a una longitud de 5 kilómetros del río terminando con todo vestigio de vida (peces, anfibios, camarones, etc). Ha sido considerado como un desastre ambiental y la limpieza se puede alargar hasta agosto. En el 2009 el OCP sufrió también un grave accidente derramando 14.000 bidones de crudo en los afluentes del Amazonas Napo y Coca.
El BBVA también ha financiado el oleoducto Bicentenario en Colombia, en agosto del pasado 2012. Esta también es una zona muy vulnerable por ser uno de los escenarios más activos del conflicto bélico colombiano. Los oleoductos Gasyrg en Bolivia y el Camisea en la Amazonía peruana también fueron financiados por el BBVA. Camisea se ha roto ocasionando derrames en múltiples ocasiones, una de ellas también en el 2009 y otra el pasado febrero, en el río Urubamba acaban do con todos los pces y afectando también al pueblo machiguenga. También ha financiado el oleoducto Nordstream que une Rusia y Alemania.
En relación con el crudo pesado debemos citar la propuesta para el Parque Yasuni en la Amazonia ecuatoriana. En este parque opera también Repsol (bloque 16), y allá también está teniendo lugar un desastre ecológico. Pero la mayor parte de Yasuni, el mayor yacimiento ecuatoriano (846 millones de bidones) está todavía sin concesionar y para él el gobierno de Correa tomó una propuesta de mantener el petróleo bajo tierra. Siendo un país endeudado y suponiendo el petróleo tal recurso económico, la propuesta supone que gobiernos más ricos paguen la mitad de lo que supondría extraer ese petróleo del bloque ITT (3.600 millones de dólares). Así se conservaría esa parte de la Amazonia con su biodiversidad al tiempo que no se incidiría en el cambio climático. Por ahora e gobierno alemán es el que más claro se ha posicionado, aceptando pagar por 13 años 5 millones de dólares al año. El gobierno español también se mostró favorable, aunque planteaba el canjearlo por deuda de carbono. Pero tras la 'crisis' lo ha desestimado, como ha hecho el gobierno francés. De todas formas, esta iniciativa es la única actualmente que pueda plantear un freno a la extracción en lugares de tanta riqueza ecológica, así que es nuestro deber impulsarlas.
La continuación del infierno nigeriano
Otros de los derrames de estos días han ocurrido en Nigeria, que continúa siendo un infierno ambiental (y social). De allá traemos mucho del petróleo y gas que usamos (tanto para consumo directo como para producción eléctrica) y allá se encuentran extrayendo combustibles y beneficios todas las transnacionales energéticas estatales (Iberdrola, Repsol, Gas Natural, Endesa). En este periodo que tratamos ocurrieron dos derrames, el 11 de marzo y el 2 de abril. El 1º ocurrió en Gwagwaladan, en el oleoducto NNPC, en una zona pantanosa en la que contaminó toda el agua, de la que se dependen comunidades y animales. El 2º lo protagonizó Shell en el oleoducto de Nembe Creek vertiendo 60.000 bidones de crudo. Tan sólo fue en este enero cuando la corte holandesa declaraba a Shell culpable por primera vez de uno de sus muchos vertidos y contaminación del delta del río Níger por el derrame de Ikot Ada Udo. Esta decisión es todo un hito que esperamos siente jurisprudencia en casos posteriores.
El pasado 3 de abril, la guerrilla anti-petrolera del Delta del Níger, MEND (Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger)1, que desde 2009 había cesado su actividad tras acuerdos con el gobierno, también retomaba las armas. Para esta organización los acuerdos no se habían respetado por el gobierno, que a la continuidad de conflictos suscitados por las petroleras y la triste situación socio-económica de las comunidades nativas, se le sumaba un complot para encarcelar por 13 años al supuesto líder del MEND Henry Okah. Así las cosas, el MEND se enfrentó a un destacamento policial el 7 de abril en el que resultaron muertos 12 policías y dos miembros del MEND.
Otros dos de los derrames ocurridos estos días corresponden al norte de America, en Terranova y en Alaska, el 3 y el 9 de abril respectivamente, con 157 bidones vertidos en el segundo caso en un oleoducto de Repsol!
El nuevo infierno bituminoso
Las arenas bituminosas son las otras que han conseguido revalorizarse, que no se han empezado a extraer hasta este siglo XXI. Uno de los mayores yacimientos se encuentra en America del norte, tanto en los Estados Unidos como en Canadá. Debido a esa adición por petróleo y esa necesidad de satisfacerla, en estados Unidos y Canadá han optado por extraer petróleo de las arenas. En el 2006 ya existían en Canadá 81 proyectos de este tipo (en Alberta operan ahora 20 transnacionales!) extrayéndose 1,25 millones de barriles por día! Este procedimiento conlleva mucha energía y mucho dinero, como la fractura hidráulica. Por tanto, afecta más al cambio climático (12 % más de gases invernadero que el petróleo convencional). Como esta última, sus efectos en el medio ambiente son drásticos, pues hay que quitar una gran extensión de tierra y con ella se van bosques y ecosistemas enteros. Además al remover la tierra y la arena, el bitumen se mezcla con tierra y agua, contaminándolo todo. La separación del crudo de la arena precisa también grandes volúmenes de agua: de 4 a seis barriles de agua para producir uno de petróleo (de dos a tres más que el petróleo convencional). 10% de esa agua es devuelta al río, pero en malas condiciones (empobrecida y de deterioro rápido). El resto se deposita en grandes piscinas del tamaño de lagos (unos 4 trillones de litros) de agua residual como la de Syncrude2. Es tan tóxica que los pájaros que en ellas se posan mueren a millares3. En Alberta (Canadá) se extrae agua del río Athabasca (652 millones de metros cúbicos al año) pero en Dacota del Sur o Utah no existe esa cantidad de agua.
Otro problema ambiental asociado es la contaminación por derrames (oleoductos, piscinas de aguas residuales, etc), que aquí nos ocupa y que como hemos comprobado en los últimos días son numerosos. De los 15 acaecidos entre marzo y abril 4 correspondían a las arenas bituminosas: dos de oleoductos y uno de un tren que transportaban el petróleo resultante, y el cuarto de una piscina de aguas residuales
- 19 marzo, Fort Simpson (Canadá): el oleoducto Enbridge Norman vierte 6.290 bidones de petróleo
- 25 marzo, Fort MacKay, Alberta (Canadá): 2.200 bidones de aguas residuales vertidas al río Athabasca
- 27 marzo, Minnesota (USA): un tren vierte 952 bidones de petróleo de arenas bituminosas
- 29 marzo, Mayflower, Arkansas (USA): 12.000 bidones de petróleo de arenas bituminosas vertido de oleoducto de Exxon Mobil. Las arenas al lago Conway y se dirigen al río Arkansas. Tras este accidente activistas se encadenaron y pararon la construcción del oleoducto trans-canadiense Lockdown Halts Keystone XL en Oklahoma (29 abril) que amenaza zonas pantanosas y habitadas por indígenas.
Como en otras actividades extractivas, los pueblos nativos son los principales afectados: en Canadá el 70 % de las arenas bituminosas se localizan en tierras de la nación nativa del Lago Lubicon, y también son afectados los pueblos originarios Metis, Dene (txipewyan), Kree, Ihanktonwan Dakota, Nadleh Whut'en. El pasado 20 de marzo se juntaron en Ottawa representantes de esos pueblos de Estados unidos y Canadá. Entre sus decisiones figuraba el oponerse a los oleoductos que partiendo de Alberta cruzan sus territorios: el oleoducto Trans Mountain, el Keystone XL va hasta Texas mientras que el Northern Gateway va hasta el Pacífico para exportar petróleo a China.
El 16 de mayo fue un día histórico para la oposición indígena a la extracción de petróleo de arena pues 10 naciones indígenas4 abandonaban una reunión con el Departamento de Estado de estados Unidos y firmaban su rechazo al oleoducto TransCanada/Keystone XL. "El oleoducto - afirmaban- será contraproducente no sólo para las naciones recogidas (en el documento) sino para todas las futuras generaciones del planeta Tierra". Se refieren a él como "una desacralización de Ina Maka (Madre Tierra)". El oleoducto pasaría por tierras sagradas reconocidas en los tratados de 1851 y 1868.
Las compañías tratan de comprar a los nativos para poder imponer sus proyectos. Algunos se han convertido en millonarios y son los principales impulsores de algunos proyectos. Otro método de superar su oposición es haciéndoles participes de la actividad extractiva, mediante la creación de compañías exclusivamente nativas como Eagle Spirit (Espíritu de Aguila) o First Nations Limited Partnership (Primeras Naciones Sociedad Limitada).
Frack-off! Resistiendo al fracking
Al estar tan desarrollados los métodos de extracción de petróleo de arenas bituminosas y de gas de pizarra (fracking) en los Estados Unidos y en Canadá, la oposición y desobediencia se está desarrollando también, no sólo en el sector indígena, sino en otros afectados y la población en general. El 7 de mayo por ejemplo, activistas pararon la Conferencia sobre Combustibles No-convencionales en Salt Lake City. Se ocupan recintos de extracción por fractura hidráulica, paran máquinas o se organizan campañas a nivel barrial o institucional. Por ejemplo el 1 de mayo activistas anti-fracking ocuparon la planta de procesamiento de arenas de sílice para fracking en una zona de bosque nativo en Winona (USA). 35 personas fueron detenidas. La arena de sílice es utilizada en el fracking para impedir que se cierren los pozos durante la perforación. Su extracción se realiza mediante la eliminación total de la montaña.
El 3 de mayo también, la Corte de Apelación de Nueva York dio la razón a los ayuntamientos de Dryden y Middlefield a la hora de prohibir la fractura hidráulica en sus territorios. Este caso es todo un hito en la batalla legal contra el fracking en los Estados Unidos. El 9 de Abril otro juez se posicionó con los ecologistas y denegó el permiso concedido por el gobierno para extracción por fracking en Monterey (California). En Indiana, un grupo de abogados está elaborando también una propuesta de ley contra el fracking. Y mientras, estos días se ha publicado también un estudio sobre fracking en el que se prueba su conexión con movimientos sísmicos. Más argumentos contra este método tan negativo.
Vacaciones contra extracciones no convencionales?
A nivel mundial, en el pasado Foro Social de Túnez se fijó el 19 de octubre como día internacional contra la fractura hidraúlica.
Fearless Summer (Verano Sin Miedo) ha convocado a una semana de acción contra los combustibles fósiles y las industrias de energía extrema(fracking, arenas bituminosas) del 24 al 29 de Junio.
Este mayo se ha celebrado también el Camp Frack 2, el 2º festival-campamento contra el fracking en Lacashire (Inglaterra) (www.campaigncc.org)
El campamento de la campaña anti-gaseoducto de Rossport (Irlanda) será del 21 al 30 de junio.
También se celebra cada verano una acampada por Justicia Cilmática en el UK y en otros países (Holanda, Bélgica). No existe programa todavía.
¡El petróleo disminuye, la resistencia aumenta!
http://tcktcktck.org
www.oilwatch.org
www.amazoniaporlavida.org
www.rossportsolidaritycamp.org
www.ekologistakmartxan.org
www.ecologistasenaccion.org
www.canariasdicenoarepsol.com
www.tarsandsresist.org
http://crisisenergetica.org
http://repsolmata.ourproject.org
Derrames
Febrero 18: Repsol contaminó dos kilómetros de litoral peruano por nuevo vertido del buque cisterna BT ’Stena Crhonos’.Marzo 11 – 21: Gwagwalada, Nigeria: Derrame de oleoducto de NNPC (Nigeria National Petroleum Corp). Afectó una zona pantanosa que sirve para abastecimiento de agua de 10.000 metros cuadrados.
Marzo 19: Fort Simpson, Territorios del Noroeste Canadá: El oleoducto de los Pozos de Enbridge Norman derrama 6.290 barriles de crudo.
Marzo 25: Fort MacKay, Alberta Canadá: Piscina de aguas residuales de Arenas Bituminosas Suncor derrama 2.200 barriles de agua tóxica en el río Athabasca.
Marzo 27: Parker Prairie, Minnesota USA: Tren de CP Rail descarrila y vierte 952 barriles de crudo de arenas bituminosas.
Marzo 29: Mayflower, Arkansas: El oleoducto Pegasus de Exxon Mobil sufre un rotura de 22 pies de longitud derramando al menos 12.000 barriles de crudo de arenas bituminosas.
Marzo 31: central eléctrica de Lansing, Michigan (USA): derrame de 16 barriles de fluidos con base de petróleo en el Gran Río (Grand River).
Abril 2: Nembe, Nigeria: Shell sufre pérdidas de 60.000 barriles de petóleo por día (alegaban robo) de su oleoducto Nembe Creek Trunkline. Lo cierra por 9 días para reparar el problema.
Abril 3: 350 km sudeste de Newfoundland (Ternua), Canadá: Una plataforma derrama 0,25 barriles de crudo.
Abril 3: White River, Ontario (Canadá)
Abril 3: Shell West Columbia. Houston, Texas (EEUU)
Abril 4: Chalmette, Louisiana USA: 0,24 barriles (100 libras) de sulfito de hidrógeno y 0,04 barriles (10 libras de benceno) derramados en la Refinería Exxon.
Abril 8: Esmeraldas, Ecuador: El OCP derrama 5,500 barriles de crudo contaminando el estuario Winchele.
Abril 9: 29 km noreste de Nuiqsut, Alaska USA: derrame de 157 barriles de crudo en oleoducto de la plataforma de extracción de Repsol E&P USA debido a error humano en el mantenimiento.
Notas:
1 la actividad de MEND (secuestros, sabotajes en plantas y oleoductos, etc) consiguió que la producción petrolera de Nigeria se redujera del 2006 a 2009 a la mitad: de 3,2 a 1,6 millones de barriles al día.
2 Consorcio entre ConcoPhillips, ExxonMobil y Murphy Oil.
3 Unos 1600 patos murieron por posarse en ese lago (2010) pero en total pueden ser de 8.000 a 100.000 pájaros migratorios al año
4 Las naciones firmantes son la Pawnee, Ponca del sur, Nez Perce y los pueblos de los Fuegos de los Siete Consejos: Sisseton-Wahpeton Oyate, Ihanktonwan Dakota (Yankton Sioux), tribus Rosebud Sioux, Oglala Sioux, Standing Rock, Lower Brule Sioux, Cheyenne River Sioux y Crow Creek Sioux.
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