martes, 9 de octubre de 2007

Plomo y Plantas de Reciclado de Baterías



¿Qué es el plomo?
El plomo es un elemento químico, símbolo Pb, número atómico 82 y peso atómico 207.19
El plomo es un metal pesado, (densidad relativa, o gravedad específica, de 11.4 s 16ºC (61ºF)), es flexible, inelástico, de baja temperatura de fusión, (funde a 327.4ºC (621.3ºF) y hierve a 1725ºC (3164ºF))de color gris-azulado que ocurre naturalmente en la corteza terrestre. Sin embargo, raramente se encuentra en la naturaleza en la forma de metal. Generalmente se encuentra combinado con otros dos o más elementos formando compuestos de plomo, el mineral más común es el sulfuro, la galeana, los otros minerales de importancia comercial son el carbonato, cerusita, y el sulfato, anglesita, que son mucho más raros. También se encuentra plomo en varios minerales de uranio y de torio, ya que proviene directamente de la desintegración radiactiva (decaimiento radiactivo). Los minerales comerciales pueden contener tan poco plomo como el 3%, pero lo más común es un contenido de poco más o menos el 10%. Los minerales se concentran hasta alcanzar un contenido de plomo de 40% o más antes de fundirse.
Las valencias químicas normales son 2 y 4. Es relativamente resistente al ataque de los ácidos sulfúrico y clorhídrico. Pero se disuelve con lentitud en ácido nítrico. El plomo es anfótero, ya que forma sales de plomo de los ácidos, así como sales metálicas del ácido plúmbico. El plomo forma muchas sales, óxidos y compuestos organometálicos
El plomo metálico es resistente a la corrosión (resiste la acción del aire o del agua). Cuando el metal se expone al aire, una capa fina de compuestos de plomo cubre al metal y lo protege de ataque adicional. El plomo es fácil de moldear y tallar. El plomo puede combinarse con otros metales para formar aleaciones y, en general, se emplea en esta forma en la mayor parte de sus aplicaciones. Todas las aleaciones formadas con estaño, cobre, arsénico, antimonio, bismuto, cadmio y sodio tienen importancia industrial.

















¿Cómo se obtiene el plomo?






Producción primaria es la obtenida a partir de concentrados de plomo y supone una serie de etapas que se resumen a continuación:











  • Extracción del mineral: Consiste en el laboreo de la mina para extraer un mineral bruto (todo-uno) que se somete a un tratamiento para conseguir concentrados ricos en plomo y con el mínimo contenido de otras sustancias.






  • Fusión: Reacción del concentrado con otros ingredientes para obtener el plomo bruto o "plomo de obra", mediante:

    Tostación oxidante de los sulfuros que pasan a óxidos.
    Reducción de los óxidos en un horno de cuba, con adición de coque y otras sustancias para conseguir el plomo bruto.





Existen otros procesos para obtener el plomo bruto en una sola etapa y que ofrecen ventajas desde el punto de vista de economía energética y emisiones (QSL, Kivcet, lsasmelt, TRBC)





Refino: necesario para purificar el plomo bruto, extrayendo del mismo las materias extrañas (S. Cu, Ni, As, Bi, Sb, Ag, Au, etc). El refino (o afino) se lleva a cabo en varias fases sucesivas, en calderas con adición de reactivos específicos en cada una de ellas. También puede refinarse el plomo bruto por vía electrolítica, usada generalmente para pequeñas capacidades.
Aleado: Mezcla del plomo refinado con otros metales para alcanzar una composición predeterminada.
Producción secundaria es la que se obtiene a partir de chatarras o residuos plomíferos. A veces todo se reduce a una refusión de la materia prima secundaria con muy pocas operaciones complementarias, pero, cuando se trata de materias más complejas o de compuestos de plomo (las baterías desechadas, por ejemplo), hay que acudir a un proceso de fusión más complicado, que se complementa, generalmente, con el afino del plomo bruto obtenido en esa primera etapa. Los procesos a seguir son, en líneas generales, similares a los de la metalurgia primaria, aunque simplificados por basarse en materias primas de menor complejidad.
La producción secundaria necesita menos energía que la primaria (menos de la mitad). Se estima que el consumo energético para la metalurgia primaria es de 7.000 - 20.000 MJ/t y el de la secundaria de 5.000 ~ 1 0.000 MJ/t.
La proporción de plomo secundario en el conjunto mundial supera en varios puntos el 50% del plomo refinado total producido, siendo esta proporción aun mayor en los países más industrializados. EE UU y Europa Occidental producen, respectivamente, el 70% y el 60% de su plomo a partir de materias primas secundarias recicladas. Por el contrario, China basa su producción de metal casi exclusivamente en la minería.

















¿Qué es una planta de reciclado de baterías?

Es un planta industrial donde las baterías y acumuladores de energías son procesados para proceder al recupero de sus elementos (metales y plásticos).
















¿Cuáles metales contienen estas baterías?

El principal elemento es el plomo. También antimonio, cobre y estaño en menor proporción.
















¿Qué materiales ingresan en la planta?





En la planta recicladora de plomo los productos con contenido de plomo que ingresan para ser reciclados son: baterías automotrices y estacionarias, éstas últimas utilizadas en computadoras y en plantas telefónicas. Este tipo de baterías están fabricadas con plomo-antimonio o plomo-calcio. Otro de los productos que se reciben en la planta son tuberías cablegráficas.










¿Cómo funciona la operación de reciclado?





He aquí un proceso típico de reciclado de baterías.
En la planta recicladora de plomo, las baterías ácido-plomo usadas son desarmadas mecánicamente por una trituradora en la cual, por medio de un sistema de densidad separa el plomo, el plástico y el polietileno. La máquina trituradora utilizada se conoce en el mercado bajo el nombre de: Automated battery Scrap Processing Sytems Recovery Of Valuable Lead and Plastics1. En esta maquina se realizan los procesos de trituración, separación, lavado y transporte de materiales separados, tales como:








  • Plomo (bornes, postes, rejillas, puentes)






  • Óxidos de plomo(lodos de sulfatos de óxidos de plomo de la pasta de rejillas).






  • Plásticos de polipropileno(de las cajas, tapaderas, tapones)






  • Plásticos de polietileno(sobres de placas)






  • Caucho






  • Ácidos.




La maquina posee un molino de martillo o triturador, cámaras de agua, rociadores de agua, bombas, transportadores, depósitos contenedores. Cuando la batería es muy grande, se utiliza una especie de guillotina para romperla en pedazos, los cuales son introducidos en la banda que conduce las baterías usadas a la trituradora.
El electrolito de la batería debe ser drenado con anterioridad.
En la planta de reciclaje, la máquina trituradora posee un sistema mecánico- hidráulico, el cual separa por gravedad los diferentes componentes de la chatarra de baterías. Entre los componentes que son separados se pueden mencionar: plomo, lodos de óxidos, plástico polipropileno y papel de polietileno. El plástico que es usado para la fabricación de las baterías es el polipropileno, el cual se encuentra en cajas, tapas y tapones. Este material es triturado, lavado y transportado a recipientes. La mezcla de componentes que se obtienen del proceso de triturado es apilado cerca de los hornos, donde posteriormente se hace la mezcla para cargar los hornos. El volumen que se comercializa corresponde a un 89.8%(404 TM.) y un 10.2%(46 TM.) se queda para consumo en la misma planta. Otro de los subproductos que se obtienen del proceso de triturado de postes, puentes y rejillas es el plomo molido y de los lodos de óxidos sulfatados se obtienen los óxidos de plomo.
Estos subproductos son deshidratados en un cubículo cuyo fondo hace las funciones de tamiz que reduce al mínimo el arrastre de partículas sólidas al sistema de drenaje.

En la planta recicladora se da el siguiente proceso de transporte de los componentes separados:




1. El ácido en la planta es conducido a los tanques de neutralización.







2. El plástico ya triturado y con el primer lavado, es transportado en recipientes para ser llevados a la sección de segundo lavado y secado. Para efectuar el segundo lavado, estos son depositados en una pila, la cual cuenta con un sistema de paletas rotativas que se mueven en base a la fuerza del agua, ese movimiento giratorio da la segunda lavada a los segmentos plásticos, después del segundo tiempo de lavada, son secados al sol para luego almacenarlos en sacos o en recipientes a granel. Este material plástico procesado, como materia prima para la fabricación de cajas y tapas plásticas para baterías.







3. El plomo y óxidos de plomo después de ser deshidratados son transportados a las respectivas áreas de almacenamiento, para posteriormente hacer las cargas de materiales que entrarán a proceso de fundición.







En general, las diferentes rutas que toman los componentes de las baterías trituradas son manipuladas con seguridad y son depositados en recipientes metálicos, los cuales son transportados por montacargas
a los almacenes de bodega.
El proceso de fundición de materiales de desechos de plomo consiste en la mezcla de material plúmbico compuesto de baterías y residuos de plomo que han sido seleccionados en el proceso de separación de
materiales. En dicho proceso de fundición se utilizan reactivos y fundentes tales como: carbón, soda cáustica y hierro los cuales actúan cómo agentes oxi-reductores y fundentes. De este proceso resultan dos capas fundidas. La capa superior contiene las escorias y la capa inferior es la que contiene el plomo. Está última es la que se destina al proceso de normalizado.
De las chatarras fundidas un 70% son reducidas a plomos metálicos, los cuales son extraídos a moldes para su manejo posterior. También en un 30% son extraídas las escorias sobrantes, las cuales son depositadas en moldes para luego ser transportadas a su lugar de confinamiento.
Los materiales son mezclados en hornos rotativos que alcanzan 950°C máximo de temperatura de fusión, donde se realizan reacciones metalúrgicas físico-químicas de fusión, reducción y oxidación del material.
La mezcla para realizar la fundición se realiza en un área dentro de la nave industrial de fundición haciendo uso de maquinaria de carga, la cual se encarga de dosificar y mezclar los distintos reactivos,
para lo cual hace uso de un brazo mecánico que en su extremo posee un recipiente para mezclar(mini cargador frontal de cucharón. Posteriormente la mezcla preparada alimenta a los hornos haciendo uso de la maquinaria de carga y brazo mecánico de la misma, recogiendo la mezcla del piso con el minicargador que la deposita en el “scoop o cucharón” instalado en el montacargas y de ahí es introducida la carga
horizontalmente dentro de la boca del horno que se encuentra en un plano vertical.






Los hornos rotativos usados por la planta de fundición alcanzan una temperatura de 950°C máximo de fusión y 1,500°C en llama. los distintos reactivos. La eficiencia en los hornos de fundición de chatarra es de 70%, el 30% sale como parte de las escorias y cenizas colectadas.

El proceso de refinado de plomo se realiza con el objeto de reducir las cantidades de cobre, estaño y antimonio.
El plomo obtenido de la chatarra de baterías en los hornos es nuevamente fundido en crisoles a temperaturas bajas entre 400 a 600°C, con el propósito de limpiar el plomo del contenido de estos metales, mezclado sucesivamente con azufre en polvo, hidróxido de sodio y nitrato de sodio obteniéndose sulfato de cobre, óxido de estaño y óxido de antimonio los cuales se retiran, por lo que se obtiene plomo con un 99.98% de pureza.


Los subproductos derivados de la limpieza, del afinado y del proceso de aleado de plomo son reincorporados en la próxima carga del horno. Las cenizas colectadas por las mangas son incorporadas también a éstas cargas.
Todos los productos que resultan del proceso de fundición son reciclados, excepto las escorias, ya se considera que su contenido de plomo es despreciable, por lo que se determina enviarlas a los sitios de disposición final adecuado dentro de la planta.
Otros subproductos como el plástico es lavado y empacado para exportar y hacer nuevas cajas para baterías. El papel plástico que sirve como aislante de las placas es incorporado a la carga del horno. Igualmente las cenizas son enviadas en la mezcla del horno.






¿Qué fuentes de contaminación puede haber el proceso?

Durante la reducción pirometalúrgica del plomo, el medio ambiente se puede ver afectado por:

a) Los compuestos de plomo derivados del proceso de apertura – Plomo y compuestos de plomo en el polvo y en el agua: Las materias separadas y finas obtenidas en el proceso de apertura de
acumuladores suelen estar húmedas, ya que los principales procesos de separación se basan en técnicas que utilizan agua. No obstante, si no se incorporan en un proceso totalmente automatizado habrá que
transportarlas desde la trituradora hasta la planta de reducción, momento en que pueden derramarse y caer del mecanismo de transporte algún material fangoso y/o acuoso. Al secarse, queda un polvillo de plomo que puede contaminar la fábrica y sus alrededores;

b) Las espumas – Materias contaminadas con plomo: Las espumas se forman durante el proceso de fusión. La función de estas espumas es la de extraer materiales que no sean de fácil incorporación o cuya presencia en el plomo de obra sea indeseable. No obstante, todavía contienen plomo que puede recuperarse, por lo que se reciclan en el proceso de fusión. Para ello las espumas se sacan y se transportan a la tolva de carga del horno, pero como ese material suele ser pulverulento y a veces quebradizo (espumas de cobre), puede convertirse en fuente de contaminación por plomo durante su transporte;

c) Los filtros – Polvos contaminados con plomo: Los hornos requieren filtros para retener el polvo de plomo formado en el proceso de fusión. Una vez utilizados, se les suele reciclar en el mismo proceso de fusión, ya que pueden contener hasta un 65% de plomo. Sin embargo, el cuidado y mantenimiento de esos filtros usados puede ser una importante fuente de polvo contaminante y un posible riesgo para la salud humana y para el medio ambiente. Además, los filtros utilizados en demasía dejan de
retener el polvo de plomo para lo cual se colocaron originalmente, de manera que las emisiones de polvo del horno de fusión se convierten en una importante fuente de contaminación. Por último, hay que tener
presente también que la entrada del horno es de por sí una fuente de polvo de plomo para el medio ambiente, porque se puede abrir. Los gases a altas temperaturas que salen por la entrada del horno y las zonas de colada, por ejemplo, tienen un alto contenido de plomo, que es fácilmente absorbido por el organismo
humano;

d) Las emisiones de dióxido de azufre (SO 2) – El porcentaje de azufre proveniente de determinada cantidad de carga de chatarra de plomo que abandona el sistema de reducción en la forma de dióxido de azufre (SO2) depende, en gran medida, no sólo de las condiciones del horno, sino también del tipo de espuma que se forme. Como tendencia general, la proporción puede estar comprendida entre 0% y 10%, y se reduce considerablemente si el fundente utilizado es una mezcla de hierro y compuestos de base sódica que producen espumas de sodio y piritas. La ebonita tiene también un contenido de azufre de 6% a 10%, que
puede contribuir a la emisión de SO2 si se añade a la carga del horno;

e) La combustión de materias orgánicas – Formación de alquitrán: Con un horno de afino bien estructurado y controlado no hay por qué preocuparse por la formación de alquitrán, ya que su proceso de
reducción consume todas las materias orgánicas. Por otra parte, si el control del proceso de reducción es mínimo, tanto mayores serán las emisiones de alquitrán, especialmente en las fundiciones artesanales. Si el horno de reducción tiene filtros, la emisión de alquitrán es un problema aún mayor por ser muy pirogénicos, de ahí la posibilidad de que se produzcan incendios en la planta de filtrado, lo que aumenta la probabilidad de accidentes y de una emisión violenta. La introducción de retardadores de la combustión para completar la combustión de gases provenientes del horno es la solución habitual a este problema, pero tal vez presente mejores perspectivas la reestructuración total del proceso, por ejemplo extrayendo la materia orgánica;

f) La emisión de cloro (Cl 2) y compuestos de cloro: Una separación inicial de los materiales cuya presencia en el proceso de reducción se haya admitido reduce considerablemente la emisión de cloro.
Pero si en el horno aumenta la cantidad de PVC, la probabilidad de emisión de cloro aumenta. La mayor parte de ese cloro se absorbe en las espumas básicas de calcio o sodio; no obstante, parte del cloro se
convierte químicamente en cloruro de plomo, que es volátil en las condiciones del horno, pero queda retenido por los filtros de polvo al bajar la temperatura;

g) La producción de escoria: Representa la mayor parte de la producción de desechos durante el proceso de reducción. Como norma, por cada tonelada de plomo metálico se producen entre 300 kg y 350
kg de escoria, lo que dependerá de factores específicos del proceso y del tipo de residuo que se forme (espumas de calcio o sodio) y alrededor del 5% (p/p) de esta escoria consiste en compuestos de plomo. De
ahí la necesidad de prestar consideración especial al lixiviado que puede producirse, si una escoria inestable soluble en agua entra en contacto con el agua o la humedad. Debe preverse con mucha antelación un lugar
adecuado de destino y almacenamiento de este material para evitar problemas para la salud humana y para el medio ambiente.



¿Pueden llegar muy lejos las partículas de plomo pulverizado?


Baste como ejemplo un estudio epidemilógico realizado en Taiwán (Lead Contamination around a Kindergarten near a Battery Recycling Plant; Jung Der Wang, Chang-Sheng Jang, Yaw-Huel Hwang, and Zueng-Sang Chen, 1991) en el que 22 niños de un total de 36 de un Jardín de Infantes expuestos a las emisiones de una planta de reciclado de baterías, ubicada a 2km del mismo, presentaron elevados niveles de plomo en su sangre.




¿ Para qué se usa el plomo?





El plomo y las aleaciones de plomo son componentes comunes de cañerías, baterías, pesas, proyectiles y municiones, revestimientos de cables y láminas usadas para protegernos de la radiación. Industrialmente, sus compuestos más importantes son los óxidos de plomo y el tetraetilo de plomo. El principal uso del plomo es en baterías para automóviles y otros vehículos.
Los compuestos de plomo se usan como pigmentos en pinturas, en barnices para cerámicas y en materiales de relleno. El uso del plomo en pigmentos ha sido muy importante, pero está decreciendo en volumen. El pigmento que se utiliza más, en que interviene este elemento, es el blanco de plomo 2PbCO3.Pb(OH)2; otros pigmentos importantes son el sulfato básico de plomo y los cromatos de plomo. La cantidad de plomo que se usa en estos productos se ha reducido en años recién pasados para minimizar los efectos nocivos del plomo sobre los seres humanos y los animales.
El tetraetilo de plomo y tetrametilo de plomo se usaron en Estados Unidos como aditivos para aumentar el octanaje de la gasolina. Sin embargo, su uso en Estados Unidos se descontinuó gradualmente y el uso del plomo en gasolina para motores de vehículos se prohibió a partir del primero de Enero del año 1996. El tetraetilo de plomo aun se puede usar en gasolina para vehículos que no son para uso en carreteras y en gasolina para aviones. Todavía se usa en muchos países en desarrollo. El plomo que se usa en municiones, su uso principal aparte del uso en baterías, ha permanecido relativamente constante en años recientes. Sin embargo, el uso del plomo en balas y proyectiles, como también en cañas para pescar, se ha reducido debido al daño que causa al medio ambiente.








El plomo en la industria





La mayor parte del plomo usado por la industria proviene de minerales de plomo ("primario") o de trozos de metal o baterías recicladas ("secundario"). El plomo es minado en Estados Unidos , principalmente en Alaska y Missouri. Sin embargo, hoy en día la mayor parte del plomo es plomo "secundario" obtenido de baterías de plomo. Aproximadamente el 97% de estas baterías son recicladas.
Se están desarrollando compuestos organoplúmbicos para aplicaciones como son la de catalizadores en la fabricación de espuma de poliuretano, tóxicos para las pinturas navales con el fin de inhibir la incrustación en los cascos, agentes biocidas contra las bacterias grampositivas, protección de la madera contra el ataque de los barrenillos y hongos marinos, preservadores para el algodón contra la descomposición y el moho, agentes molusquicidas, agentes antihelmínticos, agentes reductores del desgaste en los lubricantes e inhibidores de la corrosión para el acero.
Durante mucho tiempo se ha empleado el plomo como pantalla protectora para las máquinas de rayos X. En virtud de las aplicaciones cada vez más amplias de la energía atómica, se han vuelto cada vez más importantes las aplicaciones del plomo como blindaje contra la radiación.
Su utilización como forro para cables de teléfono y de televisión sigue siendo una forma de empleo adecuada para el plomo. La ductilidad única del plomo lo hace particularmente apropiado para esta aplicación, porque puede estirarse para formar un forro continuo alrededor de los conductores internos.
Se utilizan una gran variedad e compuestos de plomo, como los silicatos, los carbonatos y sales de ácidos orgánicos, como estabilizadores contra el calor y la luz para los plásticos de cloruro de polivinilo. Se usan silicatos de plomo para la fabricación de fritas de vidrio y de cerámica, las que resultan útiles para introducir plomo en los acabados del vidrio y de la cerámica. El azuro de plomo, Pb(N3)2, es el detonador estándar par los explosivos. Los arsenatos de plomo se emplean en grandes cantidades como insecticidas para la protección de los cultivos. El litargirio (óxido de plomo) se emplea mucho para mejorar las propiedades magnéticas de los imanes de cerámica de ferrita de bario.

Asimismo, una mezcla calcinada de zirconato de plomo y de titanato de plomo, conocida como PZT, está ampliando su mercado como un material piezoeléctrico

Aunque se carece de cifras precisas, una estimación arroja una cifra de entre 70.000 y 90.000 empleos entre minería y metalurgia, a lo que habría que añadir 2.000 más para la fabricación de óxidos. La fabricación de baterías se estima que da empleo a unos 60.000 - 70.000 trabajadores. A estas cifras hay que añadir los numerosos puestos de trabajo existentes en actividades e industrias que utilizan plomo, en mayor o menor cantidad, para sus fines






¿Qué le sucede al plomo cuando entra al medio ambiente?

El plomo se encuentra en el ambiente en forma natural. Sin embargo, la mayoría de los niveles altos que se encuentran en el ambiente se originan de actividades humanas. Los niveles ambientales de plomo han aumentado más de mil veces durante los tres últimos siglos como consecuencia de la actividad humana. En los EE.UU el mayor incremento ocurrió entre los años 1950 y 2000 y reflejó el aumento del uso de la gasolina con plomo en todo el mundo. El plomo puede entrar al ambiente a través de liberaciones desde minas de plomo y otros metales, y desde fábricas que manufacturan o usan plomo, aleaciones de plomo o compuestos de petróleo plomo. El plomo es liberado al aire cuando se quema carbón, o desechos. Antes de que se prohibiera el uso de gasolina con plomo, la mayor parte del plomo liberado al ambiente en los EE. UU. provino del escape de automóviles. En el año 1979, los automóviles liberaron 94.6 millones de kilogramos (kg; 1 kg equivale a 2.2 libras) de plomo al aire en Estados Unidos . El año 1989, cuando se restringió el uso del plomo, los automóviles liberaron solamente 2.2 millones de kilogramos al aire. Desde que la EPA prohibió el uso de gasolina con plomo para transporte por carretera, la cantidad de plomo liberada al aire ha disminuido aun más. Antes del año 1950, el plomo se usó en plaguicidas que se aplicaron a huertos frutales. Una vez que el plomo entra a la atmósfera, puede viajar larga distancia si las partículas de plomo son muy pequeñas. El plomo es removido del aire por la lluvia y por partículas que caen al suelo o a la superficie del agua.
Entre las fuentes de plomo en el polvo y la tierra se incluyen al plomo que cae al suelo desde el aire y al desgaste y desprendimiento de pedazos de pintura con plomo desde edificios, puentes y otras estructuras. Los vertederos pueden contener desechos de minerales de plomo, de la manufactura de municiones o de otras actividades industriales como por ejemplo la manufactura de baterías. La disposición de productos que contienen plomo contribuye a la cantidad de plomo en vertederos municipales. Los usos del plomo en el pasado, por ejemplo en la gasolina son una de las causas principales del plomo en el suelo, y niveles más elevados de plomo se encuentran cerca de carreteras. La mayoría del plomo en el suelo en áreas urbanas descuidadas se deriva de casas viejas con pintura con plomo y de material emitido por el escape de automóviles cuando la gasolina contenía plomo.
Una vez que el plomo cae al suelo, se adhiere fuertemente a partículas en el suelo y permanece en la capa superior del suelo. Es por esta razón que los usos del plomo en el pasado, por ejemplo en la gasolina con plomo, pinturas y plaguicidas han tenido un impacto tan importante en la cantidad de plomo que se encuentra en el suelo.
Pequeñas cantidades de plomo pueden entrar a ríos, lagos y arroyos cuando partículas del suelo son movilizadas por el agua de lluvia. Pequeñas cantidades de plomo provenientes de cañerías o soldaduras de plomo pueden liberarse al agua cuando el agua es ácida o "blanda." El plomo puede permanecer adherido a partículas del suelo o de sedimento en el agua durante muchos años. La movilización del plomo desde partículas en el suelo al agua subterránea es poco probable a menos que la lluvia que cae al suelo sea ácida o "blanda." La movilización del plomo en el suelo dependerá del tipo de sal de plomo y de las características físicas y químicas del suelo.
Entre las fuentes de plomo en el agua de superficie o en sedimentos están la deposición de polvo que contiene plomo desde la atmósfera, el agua residual de industrias que manejan plomo (principalmente las industrias de hierro y acero y las que manufacturan plomo), agua de escorrentía en centros urbanos y apilamientos de minerales.
Algunos compuestos de plomo son transformados a otras formas de plomo por la luz solar, el aire y el agua. Sin embargo, el plomo elemental no puede ser degradado.
Los niveles de plomo pueden ser más altos en plantas y animales en áreas donde el aire, el agua o el suelo están contaminados con plomo. Si los animales comen plantas o animales contaminados, la mayor parte del plomo que consumen pasará a través del tubo digestivo y será eliminada en las heces.
El Plomo se acumula en los cuerpos de los organismos acuáticos y organismos del suelo. Estos experimentarán efectos en su salud por envenenamiento por Plomo. Los efectos sobre la salud de los crustáceos puede tener lugar incluso cuando sólo hay pequeñas concentraciones de Plomo presente.
Las funciones en el fitoplancton pueden ser perturbados cuando interfiere con el Plomo. El fitoplancton es una fuente importante de producción de oxígeno en mares y muchos grandes animales marinos lo comen. Este es el porqué nosotros ahora empezamos a preguntarnos si la contaminación por Plomo puede influir en los balances globales. Las funciones del suelo son perturbadas por la intervención del Plomo, especialmente cerca de las autopistas y tierras de cultivos, donde concentraciones extremas pueden estar presente. Los organismos del suelo también sufren envenenamiento por Plomo.
El Plomo es un elemento químico particularmente peligroso, y se puede acumular en organismos individuales, pero también entrar en las cadenas alimenticias









¿Qué otro aspecto del reciclado de baterías impacta en los recursos hídricos?





Sin lugar a dudas, una de las consecuencias mas graves y de mayor preocupación que pueden generar las malas prácticas, es la afectación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos, y del drenaje público.En el primer caso la contaminación se produce cuando no existe un control de las descargas del ácido contenido en las baterías. Si la descarga se realiza en un campo sin piso de concreto, como es común en las zonas rurales, al infiltrarse el agua de lluvia a través de los residuos depositados, cauces de ríos, laderas y grietas, circulando posteriormente con su carga contaminante hacia los cuerpos de agua ubicados en la vertiente. En el caso de los recursos hídricos subterráneos, la contaminación se da mediante un proceso similar, ya que durante y después de los episodios de precipitación pluvial, el agua que se ha percolado por los desechos y que contiene una alta carga contaminante, puede migrar al acuífero y afectar su calidad.En el segundo caso, la afectación se puede dar porque al descargar el ácido en el drenaje, no se toma la precaución de neutralizarlo antes de verterlo, situación común en los talleres ubicados en zonas urbanas.Los productos químicos encontrados en aguas subterráneas se originan principalmente en actividades en zonas urbanas e industriales. Por lo tanto, generalmente las aguas subterráneas contaminadas se localizan cerca de áreas industrializadas o densamente pobladas, circunstancia que incrementa la posibilidad de exposición humana.







¿Cómo puede ocurrir la exposición al plomo?





El plomo se encuentra comúnmente en el suelo especialmente cerca de caminos, casas antiguas, huertos frutales viejos, áreas de minería, sitios industriales, cerca de plantas de energía, incineradores, vertederos y sitios de desechos. La gente que vive cerca de sitios de desechos peligrosos puede estar expuesta al plomo y a productos químicos que contienen plomo al respirar aire, tomar agua, comer alimentos o al tragar polvo o tierra que contiene plomo. La gente puede estar expuesta al plomo al comer alimentos o tomar agua que contiene plomo. El agua potable en viviendas que tienen cañerías de plomo puede contener plomo, especialmente si el agua es ácida o "blanda." Si uno no está seguro si una vivienda antigua tiene cañerías de plomo, es mejor dejar correr el agua por un tiempo antes de beberla, de manera que el plomo que puede haberse formado en las cañerías pueda ser eliminado. La gente que vive en áreas donde hay casas antiguas que han sido pintadas con pintura con plomo, puede estar expuesta a niveles más altos de plomo en el polvo y la tierra. Asimismo, la gente que vive cerca de carreteras con mucho tráfico o en terreno usado en el pasado para huertos frutales en donde se usaron plaguicidas de arsenato de plomo, puede estar expuesta a niveles más altos de plomo. La gente también puede estar expuesta al plomo cuando trabaja en ocupaciones en las que se usa el plomo o tiene aficiones en las que se usa plomo, como por ejemplo en la manufactura de vidrio de color.
Los alimentos pueden contener pequeñas cantidades de plomo. Sin embargo, como ya no se usa soldadura de plomo en las latas de conserva, se encuentra muy poco plomo en los alimentos. Hortalizas como la lechuga o espinaca pueden estar cubiertas con polvo que contiene plomo y deben lavarse antes de consumirlas. El plomo también puede entrar a los alimentos si éstos se colocan en envases de alfarería o cerámica que han sido barnizados en forma impropia o desde cristalería con plomo. El whisky ilegal fabricado en alambique que tiene partes soldadas con plomo (como radiadores de camiones) también puede contener plomo. El humo de cigarrillo también puede contener pequeñas cantidades de plomo. La cantidad de plomo en alimentos en lata disminuyó un 87% desde 1980 a 1988 en Estados Unidos , lo que indica que la probabilidad de exposición al plomo en alimentos en lata se ha reducido enormemente. Sin embargo, en otros países aun se usan latas con soldaduras de plomo. En los estudios más recientes, no se detectó plomo en la mayoría de los alimentos y la ingesta promedio de plomo a través de los alimentos fue de aproximadamente 1 microgramo (1 microgramo es la millonésima parte de 1 gramo) por kilogramo de peso corporal al día. Los niños pueden estar expuestos al plomo al llevarse las manos a la boca después de tener contacto con polvo o tierra que contiene plomo.
En general, se encuentra muy poco plomo en lagos, ríos o en agua subterránea usada como suministro de agua potable. Más del 99% del agua usada como agua potable contiene menos de 0.005 partes de plomo por millón de partes de agua (ppm). Sin embargo, la cantidad de plomo que se ingiere a través del agua potable puede ser más alta en comunidades en que el suministro contiene agua ácida. El agua ácida facilita que el plomo en las cañerías, soldaduras de plomo y en grifos de bronce entre al agua que bebemos. Hoy en día se requiere que los sistemas públicos de tratamiento de agua usen medidas de control para disminuir la acidez del agua. Aun puede encontrarse plomería que contiene plomo en sistemas de agua potable públicos y en casas, edificios de departamentos y edificios públicos construidos hace más de 20 años. Sin embargo, a medida que los edificios envejecen, se forma una cubierta de depósitos minerales en el interior de las cañerías de agua que aisla el agua del plomo o la soldadura en la cañería, reduciendo así la cantidad de plomo que puede pasar al agua. Desde el año 1988, en EE.UU, hay normas que requieren que los sistemas para refrigerar agua no contengan plomo en las partes que entran en contacto con el agua potable.
Otra manera a través de la cual usted puede exponerse al plomo es respirar o tragar polvo o tierra con plomo. En el año 1984, el uso de gasolina con plomo constituyó la fuente más alta de emisiones de plomo. Actualmente, sólo una parte muy pequeña del plomo en el aire proviene de la gasolina porque la EPA ha prohibido su uso en motores de vehículos. La liberación de plomo al aire desde industrias involucradas en la producción de hierro y acero, la manufactura de baterías de plomo, y las fundiciones de materiales como bronce y latón constituyen otras fuentes de plomo en el aire. El plomo que se libera al aire puede provenir también de la incineración de residuos sólidos que contienen plomo, de polvo que levanta el viento, volcanes, del aire en lugares de trabajo, de la incineración o desgaste de superficies pintadas con pintura con plomo, de gases que emanan de gasolina con plomo y del humo de cigarrillos.
Todos los días hay contacto de la piel con polvo o tierra que contienen plomo. Estudios recientes han demostrado que joyas baratas que se venden al público en general pueden tener niveles altos de plomo que puede pasar a la piel por contacto directo. Sin embargo, muy poco plomo entra al cuerpo a través de la piel.
En el hogar, usted y sus niños pueden estar expuestos al plomo si usted usa cierto tipo de medicamentos caseros que contienen compuestos de plomo. Hay compuestos de plomo que se encuentran en ciertos cosméticos usados en algunos países del oriente, como por ejemplo surma y kohl.
Algunos tipos de colorantes para el cabello, cosméticos y tinturas contienen acetato de plomo. Lea las etiquetas de los productos para teñir el cabello, úselos con cuidado y manténgalos fuera del alcance de los niños.
Las personas que están expuestas en el trabajo están expuestas generalmente al inhalar aire que contiene partículas de plomo. En muchas ocupaciones ocurre exposición al plomo. Las personas que trabajan en fundiciones y refinerías de plomo, fundiciones de latón o bronce, en industrias de caucho y plásticos, en operaciones de estañado, soldadura o recorte de acero, plantas que manufacturan baterías y en industrias que manufacturan compuestos de plomo pueden estar expuestas al plomo. Los trabajadores de la construcción y demolición y personas que trabajan en incineradores de basura municipal, industrias de alfarería y cerámica, talleres de reparación de radiadores y otras industrias que usan soldaduras de plomo también pueden estar expuestos. Los pintores que lijan o raspan pintura vieja pueden exponerse al plomo en el polvo. Se estima que entre 0.5 y 1.5 millones de trabajadores están expuestos al plomo en el trabajo. Solamente en California, más de 200,000 trabajadores están expuestos al plomo. Los familiares de trabajadores pueden estar expuestos a niveles de plomo más altos cuando los trabajadores llevan al hogar polvo de plomo en sus ropas de trabajo. La industria más contaminante asociada a la producción secundaria de plomo, es el Reciclaje de Baterías.
Usted también puede estar expuesto al plomo en el hogar si trabaja con vidrio de color como afición, si manufactura municiones o pesos para pescar de plomo o si trabaja en tareas de renovación del hogar que involucran la remoción de pintura vieja con plomo.










¿Cómo entra y sale del cuerpo el plomo?

Cierta porción del plomo que entra al cuerpo proviene de respirar polvo o sustancias químicas que contienen plomo. Una vez que el plomo entra a los pulmones, es distribuido rápidamente a otras partes del cuerpo por la sangre.
Las partículas que son demasiado grandes como para entrar a los pulmones pueden ser expulsadas hacia la garganta en donde son tragadas. Usted también puede tragar plomo si come alimentos o toma líquidos que lo contienen. La mayor parte del plomo que entra al cuerpo entra por la boca; sin embargo, una porción muy pequeña de la cantidad de plomo que usted traga pasa a la sangre y a otras partes del cuerpo. La cantidad de plomo que entra al cuerpo desde el estómago depende en parte del lapso transcurrido desde que usted comió su última cena. También depende de su edad y de la facilidad con la que las partículas de plomo se disuelven en el jugo estomacal. Experimentos llevados a cabo en voluntarios han demostrado que en adultos que recién cenaron, solamente un 6% de la cantidad de plomo que ingirieron pasó a la sangre desde el estómago. En adultos que no habían comido durante 24 horas, aproximadamente 60 a 80% del plomo en el estómago pasó a la sangre. En general, si adultos y niños tragan una cantidad similar de plomo, una proporción mayor de la cantidad que tragan los niños pasará a la sangre. Los niños absorben aproximadamente un 50% de la cantidad de plomo que ingieren.
El polvo y la tierra que contienen plomo pueden adherirse a su piel, pero solamente una pequeña porción del plomo pasará a través de la piel y entrará a la sangre si no se lava la piel. Sin embargo, usted puede tragar accidentalmente el plomo que está en sus manos cuando usted come alimentos, toma líquidos, fuma, o se aplica cosméticos (por ejemplo, bálsamo para los labios). Una cantidad mayor de plomo puede pasar a través de piel que ha sido dañada (por ejemplo, rasguños y heridas). El único tipo de compuestos de plomo que penetran la piel fácilmente son las sustancias que se añaden a la gasolina con plomo, la que ya no se vende al público. Por lo tanto, es improbable que el público en general se exponga a plomo que puede atravesar la piel.
Poco después de que el plomo entra al cuerpo, la sangre lo distribuye a órganos y tejidos (por ejemplo, el hígado, los riñones, los pulmones, el cerebro, el bazo, los músculos y el corazón). Después de varias semanas, la mayor parte del plomo se moviliza hacia los huesos y los dientes. En adultos, aproximadamente 94% de la cantidad total de plomo en el cuerpo se encuentra en los huesos y los dientes. En cambio en niños, aproximadamente 73% del plomo en el cuerpo se almacena en los huesos. Cierta cantidad de plomo puede permanecer en los huesos durante décadas. Sin embargo, bajo ciertas condiciones parte del plomo puede abandonar los huesos y entrar nuevamente a la sangre y a los tejidos y órganos (por ejemplo, durante el embarazo y la lactancia, cuando se fractura un hueso y en la vejez).
Su cuerpo no transforma al plomo a ninguna otra forma. Una vez en el cuerpo, el plomo que no se almacena en los huesos abandona el cuerpo en la orina o las heces. Aproximadamente 99% de la cantidad de plomo que entra al cuerpo de un adulto abandonará el cuerpo en la orina y las heces dentro de dos semanas. Sin embargo, solamente 32% del plomo que entra al cuerpo de un niño abandonará el cuerpo en el mismo período. Si la exposición es continua, no todo el plomo que entra al cuerpo será eliminado, lo que puede causar acumulación de plomo en los tejidos, especialmente en los huesos.












¿Qué cantidades de plomo son nocivas?




Los niveles de plomo en sangre se utilizan para conocer la dosis absorbida.
Si bien el plomo no es necesario para el organismo humano, la mayoría de la población tiene cierto grado de contaminación.
Estudios internacionales permiten establecer Niveles Admisibles por debajo de los cuales no cabe esperar efecto tóxico.
En los niños se admiten valores de hasta 10 mcg% y en adultos de hasta 25 mcg%





Entre 10 y 19 mcg% algunas investigaciones muestran una disminucion del desarrollo intelectual con mayor incidencia de trastornos del comportamiento y del aprendizaje en el niño.
Entre 20 y 44 mcg% pueden aparecer trastornos bioquímicos ( sin síntomas) y alteraciones neurocomportamentales.
Los primeros efectos tóxicos detectables clinicamente (síntomas) se observan con valores mayores a 45 mcg%.
Las intoxicaciones severas ocurren con valores mayores a 70 mcg%.










¿Hay algún examen médico que demuestre que he estado expuesto al plomo?


Se puede medir la cantidad total de plomo en la sangre para determinar si ha ocurrido exposición al plomo. Esta prueba demuestra si usted se ha expuesto recientemente al plomo. Se puede medir el plomo en los dientes o en los huesos mediante radiografías, aunque estos métodos no son de rutina. Estas pruebas demuestran exposición prolongada al plomo. El método más usado para determinar exposición al plomo es medir la cantidad de plomo en la sangre. La exposición al plomo también puede evaluarse midiendo la cantidad de protoporfirina en los glóbulos rojos en muestras de sangre. La protoporfirina es un componente de los glóbulos rojos que aumenta cuando la cantidad de plomo en la sangre es alta. Sin embargo, el nivel de protoporfirina no es suficientemente sensible como para identificar a niños con niveles de plomo moderadamente altos, pero bajo 25 µg/dL. Estos exámenes generalmente requieren equipo especial que no está disponible en el consultorio de un doctor. Sin embargo, su doctor puede tomar muestras de sangre y enviarlas a laboratorios apropiados para ser analizadas.























¿Cómo puede afectar mi salud el plomo?

Los científicos usan una variedad de pruebas para proteger al público de los efectos perjudiciales de sustancias químicas tóxicas y para encontrar maneras para tratar a personas que han sido afectadas.
Una manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar como el cuerpo absorbe, usa y libera la sustancia. En el caso de algunas sustancias químicas puede ser necesario experimentar en animales. La experimentación en animales puede ayudar a identificar problemas de salud tales como cáncer o defectos de nacimiento. Sin el uso de animales de laboratorio, los científicos perderían un método importante para tomar decisiones apropiadas para proteger la salud pública. Los científicos tienen la responsabilidad de tratar a los animales de investigación con cuidado y compasión. Los científicos deben adherirse a estrictos reglamentos para el cuidado de los animales porque actualmente hay leyes que protegen el bienestar de los animales de investigación.
Los efectos del plomo son los mismos, independientemente de como entra al cuerpo. El plomo afecta principalmente al sistema nervioso, tanto en niños como en adultos. La exposición ocupacional prolongada de adultos al plomo ha causado alteraciones en algunas funciones del sistema nervioso. La exposición al plomo también puede producir debilidad en los dedos, las muñecas o los tobillos. La exposición al plomo también puede producir anemia. Los niveles de exposición altos pueden dañar seriamente el cerebro y los riñones en adultos o en niños y pueden causar la muerte. En mujeres embarazadas, los niveles de exposición altos pueden producir abortos. En hombres, la exposición a altos niveles de plomo puede alterar la producción de espermatozoides.
A nivel celular el plomo reacciona con grupos sulfidrilos interfiriendo con enzimas de la síntesis del HEM necesarias para la producción de hemoglobina y citocromos. El plomo bloquea la conversión de acido deltamanilevulínico (ALA) a profobilinógeno y de coproporfirinógeno III a protoporfirina IX a través de la interferencia con la enzima delta -ALA dehidratasa y coproporfirinogen decarboxilasa. El plomo bloquea la ferroquelatasa que incorpora el hierro a la protoporfirina para formar el HEM. El plomo también interfiere con la 1,25-vitamina D decarboxilasa , adenilato ciclasa cerebral y citocromos cerebrales. El plomo también interactúa con el calcio y puede tener efectos negativos sobre la regeneración celular.El plomo interfiere también con la bomba ATPasa y afecta la membrana de los glóbulos rojos, incrementando la fragilidad de los mismos y disminuyendo su sobrevida. También inhibe el transporte de hierro a través de la membrana mitocondrial.La médula ósea tiende a compensar la anemia resultante. Se incrementa la producción de glóbulos rojos con liberación de formas inmaduras como reticulocitos. Puede aparecer también punteado basófilo que representa ribosomas anormalmente agrupados causados por inhibición de la 5 pirimidonucleotidasa.
Cuadro clínico: las manifestaciones provocadas por el plomo son inespecíficas. La elaboración de una buena historia clínica respecto a la exposición potencial al plomo puede orientar al médico hacia la dirección correcta cuando los hallazgos clínicos no son específicos. Aunque la intoxicación con plomo habitualmente es crónica (exposiciones de meses a años) los síntomas pueden aparecer agudamente. Las manifestaciones clínicas de la intoxicación crónica por plomo son polimorfas y abarcan prácticamente todos los órganos y sistemas, en particular el sistema hematopoyético, nervioso (central y periférico) y renal . También se pueden afectar el sistema gastrointestinal y cardíaco . Se consideran síntomas habituales: pérdida de apetito, anemia, malestares inespecíficos, insomnio, cefalea, irritabilidad, dolores musculares y articulares, temblores, parálisis fláccida sin anestesia, alucinaciones y otros disturbios de la percepción, debilidad muscular, gastritis y alteraciones hepáticas.
Aparato gastrointestinal: puede presentarse anorexia, dolor abdominal, cólicos, vomitos intermitentes y constipación. El "colico saturnino" es un cuadro típico de intoxicaciones plúmbicas severas. Son ataques paroxísticos y muy intensos. Los músculos del abdomen se vuelven rígidos y dolorosos en región periumbilical. Para calmar el dolor se recomienda gluconato de calcio por vía endovenosa que resulta más eficaz que opioides y que contribuye a confirmar el diagnótico. Efectos neurológicos : están descriptas neuropatías periféricas (raras en niños, más frecuentes en adultos). En una revisión realizada en 139 trabajadores expuestos al plomo en Rosario, Argentina, no se encontró neuropatías en ninguno de ellos.Los únicos síntomas que habitualmente se observan son la debilidad muscular y la fatiga fácil. Los grupos musculares afectados suelen ser los más activos (extensores del antebrazo, carpo y dedos de las manos, y músculos extraoculares). Se consideraban signos casi patognomónicos de intoxicación plúmbica a la muñeca péndula o, en menor grado, el pie péndulo. Por lo común, no hay afectación sensorial. Se han descrito cambios degenerativos en las motoneuronas y sus axones.
Efectos en el sistema nervioso central: la encefalopatía es la manifestación más grave de esta intoxicación por plomo y es mucho más frecuente en niños que en adultos. Los signos incipientes pueden ser torpeza, vértigo, ataxia, caídas, cefaleas, insomnio, inquietud e irritabilidad. AI evolucionar la encefalopatia, el paciente muestra excitación, confusión, alteraciones de la visión, delirio, convulsiones tonico-clónicas repetitivas o letargo y coma. El vómito "en chorro o en proyectil" constituye un signo frecuente. Los signos y síntomas son característicos de hipertensión intracraneal. La mortalidad puede ser elevada (hasta un 25%). Pueden quedar secuelas neurológicas como retardo mental, anormalidades electroencefalográficas o convulsiones francas, etc.
En ocasiones, la exposición al plomo ocasiona un deterioro psíquico definido y progresivo en niños. Sus antecedentes muestran evolución normal durante los primeros 12 a 18 meses de vida, seguido de una pérdida progresiva y constante de sus capacidades motoras y del habla. Pueden mostrar hipercinesia intensa y conducta agresiva, y un cuadro convulsivo de difícil control. La alteración de percepción sensorial impide el aprendizaje normal.
Como síntesis de los efectos neurológicos del plomo se puede mencionar:irritabilidad, pérdida de las habilidades aprendidas y regresión, mareos, vómitos persistentes, incoordinación, debilidad y parálisis, cefalea, neuropatías periféricas , estupor, convulsiones, ataxia, edema y/o atrofia de pápila, pigmentación retiniana, y parálisis de nervios craneales. La aparición de encefalopatía es más común en niños que en adultos, con estupor, ataxia, coma, convulsiones y habitualmente niveles sanguineos superiores a 100 ug/dl.
Otros efectos:- Anemia hipocromica, microcítica. Reticulocitosis y punteado basófilo.- Nefritis crónica. Hipertensión secunadria a alteración del eje renina-angiotensina-aldosterona.- Miocarditis y fibrosis.- Parto prematuro.- Disminución de espermatozoides (hipospermia) y alteración de su morfología.- Etc.


















¿El plomo puede producir cáncer?






No se ha demostrado definitivamente que el plomo produce cáncer (es carcinogénico) en seres humanos. Ratas y ratones a los que se administró dosis altas de un tipo de compuesto de plomo desarrollaron tumores en el riñón. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) de EE.UU, ha determinado que es razonable predecir que el plomo y los compuestos de plomo son carcinogénicos en seres humanos basado en evidencia limitada en estudios de seres humanos y en evidencia suficiente en estudios en animales. La EPA ha determinado que el plomo es probablemente carcinogénico en seres humanos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que el plomo inorgánico es probablemente carcinogénico en seres humanos. La IARC ha determinado que los compuestos orgánicos de plomo no son clasificables en cuanto a carcinogenicidad en seres humanos basado en evidencia inadecuada en estudios en seres humanos y en animales. Sin embargo el estado de California considera al plomo como carcinogénico.
















¿Cómo puede el plomo afectar a los niños?

Esta sección discute los posibles efectos sobre la salud en seres humanos causados por exposiciones desde la concepción a la madurez (18 años de edad).
Estudios conducidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) muestran que los niveles de plomo en la sangre de niños en los EE. UU. han ido disminuyendo gradualmente. Esto se debe a la prohibición del uso del plomo en gasolina, en pinturas para viviendas y en soldaduras usadas en latas de conservas y cañerías de agua. Sin embargo, se estima que aproximadamente 310,000 niños en los EE. UU. entre 1 y 5 años de edad aun tienen niveles de plomo en la sangre de 10 µg/dL o más altos (10 µg/dL es el nivel que el CDC pretende eliminar en niños en los EE. UU. para el año 2010).
Los niños son más vulnerables que los adultos a la intoxicación con plomo. Los niños están expuestos al plomo durante toda la vida. Pueden estar expuestos al plomo en el útero si la madre tiene plomo en su cuerpo. Los bebés pueden tragar plomo cuando maman o ingieren otros alimentos o bebidas que contienen plomo. Los bebés y los niños pueden tragar y respirar plomo en la tierra, el polvo o la arena cuando juegan en el suelo. Estas actividades hacen más fácil que los niños se expongan al plomo que los adultos. La tierra o el polvo en las manos, en juguetes o en otros artículos puede estar contaminado con partículas de plomo. En algunos casos, los niños tragan artículos tales como pedazos de pintura seca; estos pueden contener cantidades muy altas de plomo, especialmente en o cerca de viviendas antiguas pintadas con pintura con plomo. La pintura en estas casas a menudo se quebraja y se mezcla con la tierra y el polvo. Algunas pinturas usadas en el pasado contienen hasta 50% de plomo. Además, una porción mayor del plomo que ingieren los niños pasará a la sangre comparado con los adultos.
Los niños son más susceptibles que los adultos a los efectos del plomo. En niños no se ha establecido un nivel de plomo considerado como aceptable. El plomo afecta a los niños de diferentes maneras dependiendo de la cantidad de plomo que un niño traga. Un niño que traga grandes cantidades de plomo puede desarrollar anemia, daño al riñón, cólico (severo dolor de estómago), debilidad muscular y daño cerebral, y eventualmente puede fallecer. En algunos casos, la cantidad de plomo en el cuerpo del niño puede reducirse mediante el uso de ciertos medicamentos que ayudan a eliminar el plomo del cuerpo. Si un niño traga cantidades de plomo más bajas, como por ejemplo polvo contaminado con pintura con plomo, puede que sufra alteraciones de menor gravedad, pero aun importantes, en la sangre, en el desarrollo y el comportamiento. En este caso, es probable que se recupere una vez que la exposición termina, pero no hay ninguna garantía de que se evitará toda consecuencia a largo plazo de la exposición al plomo. En niveles de exposición aun más bajos, el plomo puede afectar el desarrollo físico y mental de un niño. Un nivel alto de plomo en mujeres embarazadas puede producir nacimiento prematuro y bebés con bajo peso de nacimiento. La exposición en el útero, durante la infancia o al comienzo de la niñez también puede retardar el desarrollo mental y reducir el cociente de inteligencia más adelante en la niñez. Existe evidencia de que estos efectos pueden persistir más allá de la niñez.
Los niños con niveles altos de plomo no manifiestan síntomas específicos. Sin embargo, los profesionales de la salud pueden averiguar si un niño ha estado expuesto a niveles peligrosos de plomo tomando una muestra de sangre. También pueden averiguar cuanto plomo hay en los huesos de un niño mediante un tipo de radiografía de un dedo, la rodilla o el codo. Sin embargo, este tipo de examen no es de rutina.












¿Cómo se detecta la presencia de plomo?





Existen diferentes métodos de vigilancia del plomo en el medio ambiente.Sin embargo, la evaluación biológica de la exposición en cada trabajador es la que ofrece mayor seguridad. Este concepto se adapta también para exposiciones ambientales en niños y sujetos de otras edades. Se han realizado numerosas investigaciones para desarrollar biomarcadores de exposición laboral y medioambiental al plomo. Si bien el término biomarcador es relativamente nuevo no lo es esta área de investigación. Ya en 1930 se pudo medir el Plomo en fluidos biológicos a través de un método químico colorimétrico poco sensible (27). A finales de la década de 1960 se comenzaron a usar métodos de absorción atómica de "primera generación" que necesitaban volúmenes de muestras biológicas relativamente grandes (7 ml) (28). Precisamente fue la escasa precisión de estos métodos lo que llevó a buscar marcadores indirectos de exposición lo que se consiguió con algunas enzimas o substratos de la vía de síntesis del HEM. Durante 20 años estos métodos resultaron efectivos y sensibles especialmente en programas de vigilancia. Actualmente y luego de un mejoramiento en la tecnología de la espectrometría de absorción atómica la medición del plomo en sangre ha vuelto a ser el método más confiable y usado para la detección y diagnóstico de la intoxicación con plomo (29-31).
Tres marcadores pueden resultar útiles para valorar la exposición en pacientes: uno de exposición (plombemia) y dos biomarcadores de efectos sobre la síntesis del HEM (medición de la actividad de la delta ala dehidratasa (D-ALA) y medición de la protoporfirina IX)(32).
Debido a su afinidad por varios grupos funcionales, particularmente grupos sulfidrilos, el plomo inhibe enzimas de muchas vías metabólicas. 2 enzimas de la síntesis del HEM han resultado de gran utilidad diagnóstica: la D-ALA y la ferroquelatasa o HEM sintetasa. La exposición al Pb produce una acumulación de sus substratos, el ácido delta amino levulínico y la protoporfirina, respectivamente. La gran sensibilidad de la D-ALA a la inhibición por el plomo (50% de inhibición con Pb en sangre de 15 ug/dl y mucho mayor con cifras de 30 ug/dl) no nos permite distinguir entre exposiciones moderadas o severas.Junto a la protoporfirina IX resulta útil para valorar la coherencia o credibilidad de los resultados y para evaluar la normalización de resultados al finalizar la exposición (habitualmente un año o más).
La complejidad de la cinética del plomo en sangre, mencionada anteriormente, contribuyó a que su uso como marcador de exposición tuviese cierta resistencia. El plomo sería más útil como un marcador de exposición reciente que para valorar la exposición acumulada a lo largo de la vida. Resulta útil como una guía para determinar la extensión de los tratamientos. Se considera primordial en el tratamiento de la intoxicación ocupacional con plomo prevenir futuras exposiciones y es precisamente una de las mayores dificultades en el manejo de estos pacientes.
La prueba de movilización de plomo con edetato cálcico disódico ha caído en desuso por varios motivos .Si bien existen otras técnicas con tecnología sofisticadas para monitorizar la exposición al plomo, como estudios de fluorescencias con rayos K-X en huesos o la medición de isótopos estables no radioactivos del plomo estas aún tienen limitaciones que confinan su uso a estudios de investigación











¿Existen estudios sobre la contaminación con plomo?




En América Latina existen estudios que encuentran concentraciones elevadas de plomo en sangre de trabajadores expuestos.
En Argentina se encontraron valores de 74.4 microgramos/dl. en obreros de fábricas de baterías y de 92.4 microgramos/dl. en trabajadores de una fundición de plomo.
En Colombia, se hizo un estudio detallado de 90 trabajadores en una fábrica de baterías, de los cuales 51 tenían concentraciones de plomo en sangre de 60 o más microgramos/dl.
En Brasil, en las décadas de los años 1940 y 1950 se publicaron estudios de casos típicos de intoxicación en trabajadores gráficos y de fundiciones de plomo.
El CIAT (Perú) desarrolló una metodología propia con la cual estudió 935 centros de trabajo con 30.729 obreros, encontrando que 12.102 de éstos (39%) estaban expuestos al plomo.
En Venezuela, la intoxicación por plomo es la tercera causa de morbilidad laboral.

Un estudio comparativo de exposición en la población general (1981-1983) en Bélgica, Malta, México y Suecia demostraron que los valores medios de concentración de plomo en sangre en los cuatro países son distintos: 165 (Bélgica), 307 (Malta), 269 (México) y 83 (Suecia) en 1981. En 1983 fueron 137 (Bélgica), 243 (Malta), 195 (México) y 59 (Suecia). Los autores concluyeron que las fuentes de exposición más importantes fueron los alimentos y el aire contaminados.
La población está expuesta al plomo por la ingestión de alimentos y líquidos contaminados, por inhalación de humos y polvos (la vía de absorción más importante) y por la absorción por vía dérmica (piel indemne) en el caso particular de los compuestos orgánicos. Los niños pueden ingerirlo además por su presencia en otros materiales, como es el caso de pinturas con contenido de plomo utilizadas en el recubrimiento de inmuebles.
En un estudio de dos fundiciones de plomo en El Paso (Texas, EUA) y en Kellogs (Idaho, EUA) se encontró que el 55%% y el 99%% respectivamente de los niños que residían en un radio de 1.600 metros de la fundición, presentaban concentraciones elevadas de plomo sanguíneo de 40 o más microgramos/dl. Los valores biológicos presentaban una correlación inversamente proporcional con la distancia entre residencia y fundición, junto a una correlación directamente proporcional con el grado de contaminación ambiental. Los niños eran víctimas por inhalación e ingestión involuntaria de partículas de plomo que las fundiciones depositan en el aire, suelo y polvo.
En Montevideo, Uruguay, la Facultad de Química realizó un estudio sobre las concentraciones de plomo sanguíneo, creatinina y ácido delta aminolevulínico en orina en niños cuya residencia es próxima (radio de un kilómetro a la redonda) a una fundición en la zona de Malvín Norte. El 29% de los niños analizados tenían valores de plomo sanguíneo por encima de 15 microgramos/dl, el 30% entre 10 y 15 microgramos/dl. y el 41%, iguales o menores de 10 microgramos/dl.












¿Hay algunos casos conocidos?






La Oroya en Perú






Arica y Antofagasta en Chile






El caso Récord en el Salvador







La Teja en Montevideo






Zacatecas, Cancún, Bermejillo en Durango, en México






Paraíso de Dios en Bajos de Haina en Santo Domingo






Puerto de Mejillones en Bolivia






Rigeway North en California, St. Louis en Missouri ,Detroit en Michigan, EE.UU






Managua en Nicaragua






Villaverde Alto en Madrid, la Ría de San Simón en Vigo, España






Hong Kong






Liverpool en Inglaterra








Kabwe en Zambia







Algunas de estas como Kabwe, La Haina o La Oroya figuran entre las 10 mas contaminadas del mundo










¿Qué pasó en La Oroya?





En 1997, Doe Run Perú (DRP) junto con la reconocida socia del cinturón de plomo en Missouri, compraron la planta de fundición de metales múltiples de La Oroya. Este complejo es una enorme fuente de metales pesados y de emisiones de dióxido de azufre y es la culpable de severos problemas de salud pública en la pequeña ciudad Andina en donde la industria esta ubicada. Dos de los efectos en la salud que están particularmente extendidos son el envenenamiento con plomo y los problemas respiratorios crónicos. De hecho y de acuerdo con un estudio realizado por el Ministerio de Salud en 1999, el 99.1% de los niños en La Oroya sufren de intoxicación por plomo, mientras que el 20% requieren urgentemente de hospitalización.












¿Qué pasa en El Salvador?






Habitantes del cantón Sitio del Niño, municipio de San Juan Opico, departamento de La Libertad, han estado expuestos a emanaciones de plomo provenientes de la fábrica Baterías de El Salvador S.A. de C.V. (conocida como "Baterías Récord"), ubicada en la zona desde hace once años.





En marzo de 2005, habitantes de la colonia Sitio del Niño se presentaron a las instalaciones de FESPAD (Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho), a efectos de interponer una denuncia por la vulneración de sus derechos a la salud y a un medio ambiente sano, a causa de la contaminación ambiental por la emanación de gases tóxicos generados por la fábrica de Baterías de El Salvador localizada en el cantón del mismo nombre, producto de la utilización de insumos como el plomo, zinc, cadmio y otros metales. Las personas denunciantes manifestaron que las emanaciones de la fábrica generan corrosión en las estructuras metálicas de sus viviendas; los portones de las mismas son constantemente pintados, tratando de encubrir la herrumbre provocada por los ácidos; en el aire que respiran “se siente la presencia de sustancias no agradables al ser humano” y aseguran que en la comunidad “han fallecido un adulto y un niño por la ingestión de plomo en su organismo, mientras otros habitantes presentan enfermedades renales o relacionados con la leucemia”. El 15 de abril de 2007, la Revista Enfoques de La Prensa Gráfica presenta un reportaje en el que se citan algunos casos de habitantes de las comunidades cercanas a la fábrica de baterías que presentan cuadros de “envenenamiento”. De acuerdo al rotativo, el Centro para la Prevención y el Control de Enfermedades y el Ministerio de Salud, realizaron una investigación entre finales de 2004 e inicios de 2005, en la que se constató la presencia de plomo en la sangre de niños y niñas, así como también en “el suelo, aire y agua” que envuelve a la fábrica y viviendas. Pese a la gravedad de esta situación y a las reiteradas solicitudes de las personas afectadas demandando la intervención de las autoridades gubernamentales en la solución del caso, el gobierno ha mostrado falta de interés y negligencia. Recientemente se ha relacionado públicamente el caso de contaminación por plomo con la problemática de la comunidad educativa del Centro Escolar “Comunidad Rural Sitio del Niño”, ubicado a 400 metros de la fábrica, ante lo cual se conoce de la intención del Ministerio de Educación (MINED) de reubicar dicho centro, ante el peligro de las contaminaciones emanadas por la fábrica. Aunque es urgente “hacer algo”, resulta evidente que la reubicación del Centro Escolar es sólo una medida paliativa y no constituye una opción que conlleve a darle solución a esta problemática, en tanto persista el foco de contaminación. En realidad, no es el MINED el único ente responsable de enfrentar esta situación, sino también otras instituciones como el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la Fiscalía General de la República (FGR), la Procuraduría General de la República (PGR), la Policía Nacional Civil (PNC) y la misma alcaldía de San Juan Opico que se encuentran relacionadas de una manera directa por la función que en teoría deberían de realizar.






En contraposición al resto de instituciones públicas, el único ente gubernamental que ha tomado cartas en el caso es la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH). En junio del 2007 la Dra. Beatrice de Carrillo presentó una resolución condenando a los Ministerios de Salud y Medio Ambiente por su omisión de velar por los derechos de los y las ciudadanas, en el caso de contaminación de la empresa Baterías de El Salvador, en tanto han vulnerado las garantías del derecho humano a la salud, tomando medidas preventivas o informando claramente las consecuencias de una fábrica de este tipo. Más recientemente, el 5 de septiembre de 2007, el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Lic. Oscar Luna, calificó de “emergencia ambiental” la contaminación por plomo que proviene de la empresa Baterías de El Salvador y recomendó el cierre de la fábrica en San Juan Opico en las próximas 72 horas como medida cautelar, a fin de prevenir mayores daños provocados por la contaminación. Además, sostuvo que los ministros de Salud, Medio Ambiente, y la ministra de educación tienen la obligación de recuperar la salud, controlar la contaminación y garantizar a los niños y niñas de la zona su derecho al estudio.












¿Qué pasó en Bajos de Haina?




La contaminación la provocó Metaloxa, una planta de reciclaje de baterías para automotores, que por 20 años operó sin cumplir ningún control ambiental. Sus calderas despedían al aire partículas de plomo, que en gran medida iban a parar a la sangre de los lugareños y que con el paso del tiempo dejaron secuelas imborrables.
Casi siete años después de cerrada la planta, los exámenes de laboratorio arrojan que muchos niños continúan naciendo con altos niveles de plomo en su sangre, conforme a análisis realizados en 2006 por el Instituto de Química de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
Rubí Romero, de apenas un año, registró 20,62 microgramos por 10 decilitros de sangre (mcg/dl), más del doble de los 10 mcg/dl que establece como límite la Organización Mundial de la Salud.
Pero la lista sigue. Yean Carlos Cuevas, de la misma edad, presentó 12,73 mcg/dl. Mientras Diegory Pérez y Nicol García, de 10 años cada uno, arrojaron resultados de 26,15 mcg/dl y 23,26 mcg/dl respectivamente.
Desde el cerro, donde estaba enclavada la fábrica, las aguas de lluvias arrastran óxido de plomo hasta las viviendas y los bajos del río Haina, que bordea el barrio.





Desde 1999, Metaloxa no está en Paraíso de Dios. Presiones de los vecinos obligaron a las autoridades de la secretaría (ministerio) de Salud Pública a intervenir para lograr su traslado. La planta fue cerrada por orden de las autoridades el 30 de diciembre de 1999 y meses después sus propietarios la reinstalaron en la zona industrial, donde también finalmente fue clausurada, en octubre de 2006. La lucha duró casi una década. La comunidad pensó que con el traslado desaparecería la contaminación. Pero no fue así.











¿Hay casos semejantes en La Argentina?






Desde luego. La situación de la población de Abra Pampa en la provincia de Jujuy y Florencio Varela en la provincia de Buenos Aires










¿Qué pasa en Abra Pampa?





En 1990, la fundición Metal Huasi quebró y dejó en el pueblo unas 10.000 toneladas de escoria de ese metal y otras 600 de humos blancos. Hoy, según un estudio de la Universidad de Jujuy, el 81% de los chicos entre 5 y 12 años de edad, tiene hasta 5 microgramos de plomo por decilitro de sangre en su cuerpo, llegando en algunos casos a 23 microgramos y a una media de 41,3 en un niño de 1 año. La fundición había iniciado sus actividades hace 50 años y ya en estudios de 1974, 1980 y 1984 se marcaban elevados niveles de plomo en la sangre.












¿Qué pasa en Florencio Varela?





El barrio La Rotonda, ubicado en el partido de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, formado por 32 manzanas y con una población de 3.500 hab. se encuentra lindando a 22 industrias predominando las de 3ª categoría (alto impacto ambiental) y 2ª categoría (medio impacto ambiental), entre ellas curtiembres; fábricas de pinturas, lacas y barnices; una fábrica de pesticidas y una planta de reciclado de baterías. La población no tiene agua potable ni cloacas. A 500 metros cruza el Arroyo Las Conchitas (Conchitas - Plátano) el cual presenta alta contaminación biológica y química debido a vuelco de efluentes tanto industriales como cloacales.






En 1997 se declara la "emergencia sanitaria" y en abril de 2006 la "emergencia ambiental" extendiéndose a toda la cuenca del arroyo Las Conchitas primer y único lugar de la Argentina con esta categoría. Esto fue realizado por la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia de Buenos Aires en virtud de los graves hechos que ocurren en la zona.






Se realizaron estudios de plomo en la sangre y de actividad de la enzima ALA-D del nivel de plomo en el agua de la napa y el aire, y se analizaron el agua y los sedimentos del arroyo, todo esto debido a la constante presión de los vecinos.






Se encontró que el 22% de los niños tiene niveles de plomo en sangre que superan el máximo de intervención, de modo que se encuentran bajo una intoxicación crónica con el metal. Un estudio independiente arrojó hasta un 46% de los niños con altos niveles de plomo en la sangre. Los valores encontrados llegan a 48 microgramos p/dl.






La principal responsable es una recicladora de baterías. El análisis de plomo en el suelo muestra un nivel de 10.099 mg/Kg. en la calle enfrente a la empresa, 10 veces mas que el máximo permitido para suelo de uso industrial (1.000 mg/Kg.) y 29 veces lo permitido para suelo de uso agrícola (350 mg/Kg.) El análisis de plomo en aire revela niveles que duplican los máximo establecidos por la normativa provincial. Los resultados de plomo en el agua de pozo que toma la población dan niveles de hasta 60 ppb.









¿Que ocurrió en todos estos casos?





Hasta el día de publicación de este informe las poblaciones continuaban luchando para que les sean reconocidos sus derechos a vivir en un medio ambiente sano y que se tomen medidas para remediar la situación vigente.










¿Que ocurre en los países desarrollados? ¿Usan mejor tecnología?





Un ejemplo de como está la situación la brinda el caso de Exide Technologies. Exide es uno de los principales proveedores mundiales de baterías de plomo ácido, que posee una Instalación de Desechos Peligroso en la ciudad de Vernon, California en una zona de Uso Industrial a Gran Escala. Desde 1922 la instalación se ha utilizado para una diversidad de fabricación y recuperación de metales. Desde fines de 1970, su uso primario ha sido el reciclaje de baterías de plomo ácido. Exide produce entre 100.000 a 120.000 toneladas de plomo. Esto equivale al reciclaje de 11 millones de baterías de automóviles. Asimismo recicla chatarra con plomo y otros materiales plomosos.






A través de los años el Departamento de Salud (DHS) de California y el DTSC (Departamento de Control de Sustancias Tóxicas, agencia sucesora de DHS) han tomado varias medidas para el cumplimiento de la ley en la instalación, recordando que en el estado de California el plomo es considerado cancerígeno. A lo largo de la historia la instalación fué sancionada en diversas oportunidades. He aquí algunos ejemplos de infracción:











  • El 7 de mayo de 1987, DHS tomó muestras de una escombrera no autorizada de deshechos y encontró altos niveles de plomo y antimonio.







  • El 5 de marzo de 1997, GNB (propietario por entonces) entró en un Acuerdo de Consentimiento y Estipulación para el Registro de la Judicatura Definitivo la cual requería la implementación de Proyectos Ambientales Suplementarios. (Adición de un Interruptor de Desconexión, Pileta de Lavado de Camiones, etc)







  • El 10 de mayo de 2005 se envió a Exide un borrador de una Orden de Cumplimiento respecto a una modificación a su planta de tratamiento de aguas residuales.








  • La inspección anual de 2006 encontró algunas infracciones para lo que se realizó un Es.I.A., el cual fue duramente cuestionado por organizaciones ambientalistas, y un permiso para extender sus actividades.





Estas son sólo algunas de las al menos 87 violaciones a la ley de manejo de sustancias peligrosas por las que Exide fue citada desde 1994. En síntesis la contaminación y las violaciones a la ley son una constante.

















¿Dan muchos puestos laborales estos emprendimientos?








En absoluto, sólo algún par de decenas de operarios y técnicos.















¿Pero, no es bueno reciclar las baterías?








Desde luego. Pero los procedimientos utilizados (pulverización mediante trituración) y los sitios de localización, ausencia de medidas de seguridad, etc. lo convierten en algo extremadamente peligroso.









¿Qué pueden hacer las comunidades amenazadas?









Informarse sobre los reales peligros de estos emprendimientos. Solicitar información a las autoridades públicas. Exigir que se realizen Estudios de Impacto Ambiental que sean completos y detallados y que se concentren en evaluar los daños al medio físico. Promover una legislación que contemple un Ordenamiento Territorial que no permita la instalación de industrias de Alto Impacto Ambiental cerca de poblaciones o zonas biológicamente sensibles. Asimismo que la población pueda participar en este ordenamiento y la necesidad de contar con la Licencia Social, esto es una Consulta Popular para autorizar dichos desarrollos.










¿Qué leyes nos protegen en Argentina?








La Constitución de la Nación Argentina, en su art. 41








Ley 24.051 Residuos Peligrosos








Ley 25.675 General del Ambiente.








Ley 22.428 Conservación de Suelos








Ley 25.831 Régimen de Libre Acceso a la Información Pública Ambiental
















Fuentes: ATSDR, EPA, Lenntecch, ILMC, Uniplom, SERTOX, DTSC, UCLA, EEA, Vecinos de Florencio Varela, IARC, Clarín, Fespad, AIDA Américas, IPS, SMU

viernes, 14 de septiembre de 2007

TOXICOLOGÍA DEL GLIFOSATO: RIESGOS PARA LA SALUD HUMANA

Dr. Jorge Kaczewer
Universidad Nacional de Buenos Aires

Los herbicidas más comercializados en la República Argentina incorporan dentro de su fórmula al glifosato, en razón de que algunos cultivos transgénicos, como la soja por ejemplo, están manipulados genéticamente para desarrollar una resistencia a esa sustancia química. El presente artículo pasa revista a los riesgos que esa sustancia conlleva para la salud humana (toxicidad, efectos cancerígenos y reproductivos, acción mutagénica y contaminación de alimentos), al tiempo que alerta sobre las debilidades en los sistemas nacionales que regulan sobre la bio-seguridad.
Glifosato y herbicidas compuestos: Los argentinos deberemos enfrentar durante las próximas décadas las consecuencias de haber convertido al glifosato en el herbicida más vendido y utilizado en el país. Recientes estudios toxicológicos conducidos por instituciones científicas independientes parecen indicar que el glifosato ha sido erróneamente calificado como toxicológicamente benigno", tanto a nivel sanitario como ambiental. Por ende, los herbicidas en base a Glifosato pueden ser altamente tóxicos para animales y humanos. Estudios de toxicidad revelaron efectos adversos en todas las categorías estandarizadas de pruebas toxicológicas de laboratorio en la mayoría de las dosis ensayadas: toxicidad subaguda (lesiones en glándulas salivales), toxicidad crónica (inflamación gástrica), daños genéticos (en células sanguíneas humanas), trastornos reproductivos (recuento espermático disminuido en ratas; aumento de la frecuencia de anomalías espermáticas en conejos), y carcinogénesis (aumento de la frecuencia de tumores hepáticos en ratas macho y de cáncer tiroideo en hembras). A nivel eco-tóxico-epidemiológico, la situación se ve agravada no sólo porque son pocos los laboratorios en el mundo que poseen el equipamiento y las técnicas necesarios para evaluar los impactos del glifosato sobre la salud humana y el medioambiente.
También porque los que inicialmente realizaron en EE.UU. los estudios toxicológicos requeridos oficialmente para el registro y aprobación de este herbicida, han sido procesados legalmente por el delito de prácticas fraudulentas tales como falsificación rutinaria de datos y omisión de informes sobre incontables defunciones de ratas y cobayos, falsificación de estudios mediante alteración de anotaciones de registros de laboratorio y manipulación manual de equipamiento científico para que éste brindara resultados falsos. Esto significa que la información existente respecto de la concentración residual de glifosato en alimentos y el medio ambiente no sólo podría ser poco confiable, sino que además es sumamente escasa.
Ante la inminente universalización de un sistema de tratamiento pesticida basado en una única sustancia cuyos impactos toxicológicos y ecológicos parecen no haber sido evaluados con la profundidad y el rigor suficientes, se hace evidente la urgencia de multiplicar localmente estudios toxicológicos a mediano y largo plazo y dosajes y bio-ensayos en aguas y suelos de nuestra región pampeana, no sólo con respecto al principio activo y el producto tal como sale a la venta, sino también sobre cada uno de los coadyuvantes.
El glifosato, N-(fosfonometil)glicina, es un herbicida de amplio espectro, no selectivo, utilizado para eliminar malezas indeseables (pastos anuales y perennes, hierbas de hoja ancha y especies leñosas) en ambientes agrícolas, forestales y paisajísticos. El uso de herbicidas había evolucionado hacia sustancias cada vez más selectivas a fin de evitar los daños que éstos producen al conjunto de la biota. Sin embargo, debido al progresivo encarecimiento de su investigación y desarrollo, se retornó al consumo masivo de este herbicida no selectivo creado en la década de 1960.
El Glifosato ejerce su acción herbicida a través de la inhibición de una enzima, enol-piruvil-shikimato-fosfato-sintetasa (EPSPS), impidiendo así que las plantas elaboren tres aminoácidos aromáticos esenciales para su crecimiento y supervivencia. Debido a que la ruta metabólica del ácido shikímico no existe en animales, la toxicidad aguda del glifosato es baja.
El glifosato puede interferir con algunas funciones enzimáticas en animales, pero los síntomas de envenenamiento sólo ocurren con dósis muy altas. Sin embargo, los productos que contienen glifosato también contienen otros compuestos que pueden ser tóxicos.
Todo producto pesticida contiene, además del ingrediente "activo", otras sustancias cuya función es facilitar su manejo o aumentar su eficacia. En general, estos ingredientes, engañosamente denominados "inertes", no son especificados en las etiquetas del producto. En el caso de los herbicidas con glifosato, se han identificado muchos ingredientes "inertes". Para ayudar al glifosato a penetrar los tejidos de la planta, la mayoría de sus fórmulas comerciales incluye una sustancia química surfactante. Por lo tanto, las características toxicológicas de los productos de mercado son diferentes a las del glifosato solo. La formulación herbicida más utilizada (Round-up) contiene el surfactante polioxietileno-amina (POEA), ácidos orgánicos de Glifosato relacionados, isopropilamina y agua.
La siguiente lista de ingredientes inertes identificados en diferentes fórmulas comerciales en base a glifosato se acompaña con una descripción clásica de sus síntomas de toxicidad aguda. Los efectos de cada sustancia corresponden, en algunos casos, a síntomas constatados en el laboratorio mediante pruebas toxicológicas a altas dosis. La mayoría de síntomas se compiló a partir de informes elaborados por los fabricantes de las diferentes fórmulas.
Sulfato de amonio: Irritación ocular, náusea, diarrea, reacciones alérgicas respiratorias. Daño ocular irreversible en exposición prolongada.
Benzisotiazolona: eccema, irritación dérmica, fotorreacción alérgica en individuos sensibles.
. 3-yodo-2-propinilbutilcarbamato: Irritación ocular severa, mayor frecuencia de aborto, alergia cutánea.
. Isobutano: náusea, depresión del sistema nervioso, disnea.
. Metil pirrolidinona: Irritación ocular severa. Aborto y bajo peso al nacer en animales de laboratorio.
· Ácido pelargónico: Irritación ocular y dérmica severas, irritación del tracto respiratorio.
· Polioxietileno-amina (POEA): Ulceración ocular, lesiones cutáneas (eritema, inflamación, exudación, ulceración), náusea, diarrea.
.Hidróxido de potasio: Lesiones oculares irreversibles, ulceraciones cutáneas profundas, ulceraciones severas del tracto digestivo, irritación severa del tracto respiratorio.
.Sulfito sódico: Irritación ocular y dérmica severas concomitantes con vómitos y diarrea, alergia cutánea, reacciones alérgicas severas.
· Ácido sórbico: Irritación cutánea, náusea, vómito, neumonitisquímica, angina, reacciones alérgicas.
· Isopropilamina: Sustancia extremadamente cáustica de membranas mucosas y tejidos de tracto respiratorio superior. Lagrimeo, coriza, laringitis, cefalea, náusea.

Toxicidad y efectos indeseables
Toxicidad aguda: La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) ya reclasificó los plaguicidas que contienen glifosato como clase II, altamente tóxicos, por ser irritantes de los ojos. La Organización Mundial de la Salud, sin embargo, describe efectos más serios; en varios estudios con conejos, los calificó como "fuertemente" o "extremadamente" irritantes.
El ingrediente activo (glifosato) está clasificado como extremadamente tóxico (categoría I).
Las fórmulas conteniendo glifosato producen mayor toxicidad aguda que el glifosato solo. La cantidad de Round-up (glifosato + POEA) requerida para ocasionar la muerte de ratas es tres veces menor que la de gifosato puro.
En cuanto a las formas de exposición, la toxicidad de ambas presentaciones (glifosato puro, fórmulas compuestas) es mayor en casos de exposición dérmica e inhalatoria (exposición ocupacional) que en casos de ingestión.
En humanos, los síntomas de envenenamiento incluyen irritaciones dérmicas y oculares, náuseas y mareos, edema pulmonar, descenso de la presión sanguínea, reacciones alérgicas, dolor abdominal, pérdida masiva de líquido gastrointestinal, vómito, pérdida de conciencia, destrucción de glóbulos rojos, electrocardiogramas anormales y daño o falla renal.
Son frecuentes los accidentes laborales con agroquímicos en todo el mundo.
Según un reciente estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, de un total anual mundial de 250 millones de accidentes laborales, 335.000 fueron accidentes mortales. 170.000 de estas muertes ocurrieron en el sector agrícola, resultando en una tasa de accidentes mortales dos veces mayor que las de cualquier otra actividad. Siendo habitual la exposición laboral a altas dosis de estas sustancias, debería protegerse en forma especial a los aplicadores del producto a los cultivos en lugar de seguir insistiendo las empresas productoras en su argumento respecto de la baja >toxicidad del glifosato.
Estudios realizados por científicos independientes han demostrado que el glifosato ha sido erróneamente calificado como "toxicológicamente benigno".
La revisión de la toxicología del glifosato conducida por un equipo norteamericano de científicos independientes, Northwest Coalition for Alternatives to Pesticides (NCAP), identificó efectos adversos en todas las categorías estándar de estudios toxicológicos (subcrónicos, crónicos, carcinogenéticos, mutagénicos y reproductivos). Los hallazgos de la NCAP fueron cuestionados mediante el argumento de que estos efectos se constataron debido a que el estándar protocolar exige hallar efectos adversos a la mayor dosis estudiada. Sin embargo, un trabajo sobre glifosato publicado en noviembre de 1998 por Caroline Cox, editora del Jornal Of. Pesticide Reform, describe efectos adversos que no resultaron de este requerimiento: todos fueron constatados a dosis menores a la mayor dosis estudiada.
Por otro lado, los estudios toxicológicos sobre el glifosato requeridos oficialmente para su registro y aprobación han sido asociados con prácticas fraudulentas. En 1976, una auditoría realizada por la EPA descubrió serios errores y deficiencias en estudios conducidos por uno de los más importantes laboratorios norteamericanos involucrados en la determinación toxicológica de pesticidas previa a su registro oficial. La EPA acusó públicamente a Industrial Biotest Laboratories (IBT), laboratorio que condujo 30 estudios sobre glifosato y fórmulas comerciales en base a glifosato (entre éstos, 11 de los 19 estudios realizados respecto de su toxicidad crónica), de falsificación rutinaria de datos y omisión de informes sobre incontables defunciones de ratas y cobayos. La EPA denunció el episodio con 7 años de demora (1983) y escasa repercusión mediática.
Sin embargo, informes del Comité de Operaciones Gubernamentales del Congreso norteamericano y sumarios de la Oficina de Pesticidas y Sustancias Tóxicas de la EPA confirman detalladamente la fraudulencia y pobre calidad científica de los estudios de IBT.
Además, la EPA denunció en 1991 que Craven Laboratories, empresa que condujo determinaciones para 262 compañías fabricantes de pesticidas, había falsificado estudios, recurriendo a "trucos" tales como falsificar anotaciones de registros de laboratorio y manipular manualmente el equipamiento científico para que éste brindara resultados falsos.
Estudios sobre residuos de Round-up en papas, uvas y remolachas fueron parte de las pruebas cuestionadas. En 1992, el dueño de Craven Laboratories y tres de sus empleados fueron declarados culpables de 20 diferentes causas penales.
El dueño fue sentenciado a 5 años de prisión y una multa de 50.000 dólares; la multa para Craven Laboratories fue de 15,5 millones de dólares. Pese a que los estudios toxicológicos del glifosato identificados como fraudulentos ya han sido reemplazados, estos hechos arrojan una sombra de dudas sobre la totalidad de los procedimientos oficiales de registro de pesticidas.
Toxicidad subcronica: En estudios a mediano plazo con ratas, el glifosato produjo lesiones microscópicas de las glándulas salivales en todo el espectro de dosis ensayado. También se constató aumento de dos enzimas hepáticas, disminución del incremento de peso normal, diarrea y aumento de niveles sanguíneos de potasio y fósforo.
Toxicidad crónica: Estudios a largo plazo con animales demuestran que el glifosato es tóxico. Con dosis altas en ratas (900-1.200 mg/kg/día), se observó disminución del peso del cuerpo en hembras, mayor incidencia de cataratas y degeneración del cristalino y mayor peso del hígado en machos.
En dosis bajas (400 mg/kg/día), ocurrió inflamación de la membrana mucosa estomacal en ambos sexos. Estudios en ratones con dosis altas (alrededor de 4.800 mg/kg/día) mostraron pérdida de peso, excesivo crecimiento, posterior muerte de células hepáticas e inflamación renal crónica en machos; en hembras, excesivo crecimiento de células renales. A dosis bajas (814 mg/kg/día), se constató excesiva división celular en la vejiga urinaria.
Efectos cancerígenos: Los estudios científicos públicamente disponibles fueron todos conducidos por o para sus fabricantes. La EPA clasificó inicialmente al glifosato como clase "D" (no clasificable como carcinógeno humano). Posteriormente, a comienzos de la década de 1990, lo ubicó en clase "C" (Posible carcinógeno humano). Actualmente lo clasifica como Grupo
E (evidencia de no carcinogénesis en humanos) ante la falta de evidencias según la información disponible. Sin embargo, la controversia respecto del potencial cancerígeno del glifosato todavía continúa.
En sucesivos estudios realizados desde 1979 se encontró: Incremento en tumores testiculares intersticiales en ratas machos a la dosis más alta probada (30 mg/kg/día), incremento en la frecuencia de un cáncer de tiroides en hembras; incrementos relacionados con la dosis en la frecuencia de un tumor renal raro; incremento en el número de tumores de páncreas e
hígado en ratas machos. La EPA no relacionó ninguno de estos tumores con el glifosato: consideró que las estadísticas no eran significativas, que no era posible definir los tumores tiroideos como cáncer, que no había tendencia que lo relacionara con la dosis o que no había progresión a la malignidad.
Las dudas sobre el potencial carcinogenético del glifosato persisten, porque este ingrediente contiene el contaminante N-nitroso glifosato (NNG) a 0.1 ppm o menos, o este compuesto puede formarse en el ambiente al combinarse con nitrato (presente en saliva humana o fertilizantes), y se sabe que la mayoría de compuestos N-nitroso son cancerígenos.
Adicionalmente, en el caso del Round-up, el surfactante POEA está contaminado con 1-4 dioxano, el cual ha causado cáncer en animales y daño hepático y renal en humanos. El formaldehído, otro carcinógeno conocido, es también producido durante la descomposición del glifosato.
Un estudio reciente, publicado en el Journal of American Cancer Society por eminentes oncólogos suecos, reveló una clara relación entre glifosato y linfoma no Hodgkin (LNH), una forma de cáncer. Los investigadores sostienen que la exposición al herbicida incrementa los riesgos de contraer LNH y, dado el creciente aumento de su uso mundial (en 1998, 112.000 toneladas) desde que se hizo este estudio, urge la necesidad de realizar nuevos estudios epidemiológicos. El hallazgo se basó en un estudio/control de casos poblacionales conducido en Suecia entre 1987 y 1990. Sus autores concluyeron que "la exposición al herbicida incrementa el riesgo de padecer LNH". El aumento en la incidencia de este cáncer detectado en las últimas décadas en países occidentales, ahora también se está viendo en muchos otros países. Según la American Cancer Society, tal incremento alcanzó, desde 1970, la alarmante cifra de un 80%.
Por otro lado, un informe publicado el 1 de agosto de este año en el boletín digital del Institute of Science in Society de Inglaterra, el Profesor Joe Cummins revela que el alerta sanitario reciente respecto de la presencia de acrilamida tóxica en alimentos cocidos está relacionado causalmente con el glifosato, el herbicida que es tolerado por las cultivos transgénicos más difundidos, tales como la soja Round-Up Ready.
La acrilamida es el ladrillo para la construcción del polímero poliacrilamida, un material muy conocido en los laboratorios de biología molecular por su uso como gel matricial para descomponer fragmentos de ADN en el análisis de secuencias y la identificación de proteínas, procesos que se realizan bajo la influencia de campos eléctricos. A nivel mundial, la poliacrilamida se utiliza en la purificación de aguas para flocular la materia orgánica en suspensión. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud convocó a una reunión a puertas cerradas para examinar el hallazgo de niveles significativamente altos de acrilamida en vegetales cocidos. El hallazgo tuvo una repercusión masiva porque la acrilamida es un potente tóxico neural en humanos y también afecta la función reproductiva masculina y causa malformaciones congénitas y cáncer en animales. Los informes de prensa de esa Organización trasuntaron que el hallazgo de acrilamida fue sorpresivo y dedujeron que la contaminación surgió probablemente por la cocción de los vegetales.
Extrañamente, las gacetillas informativas de la Organización Mundial de la Salud no mencionaron el hecho de que la poliacrilamida es un reconocido aditivo de productos herbicidas comerciales (soluciones al 25-30%), agregado para reducir la deriva en el rociado y actuar como surfactante.
Los herbicidas en base a glifosato de la corporación Monsanto (por ejemplo, el Round-Up) constituyen un particular motivo de inquietud, ya que el herbicida interactúa con el polímero. La experimentación demostró que el calor y la luz contribuyen a la liberación de acrilamida a partir de la poliacrilamida, y se descubrió que el glifosato influye en la solubilidad de la poliacrilamida, razón por la cual se aconsejó sumo cuidado al mezclar estas dos sustancias.
Las evidencias parecen indicar con precisión que la acrilamida es liberada por la poliacrilamida ambiental, cuya fuente principal se halla en las fórmulas herbicidas en base a glifosato. La cocción de vegetales que han estado expuestos al glifosato utilizado en cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas, o usados durante la preparación del suelo en cultivos convencionales resultaría en una adicional liberación de acrilamida. La situación se ve empeorada por el hecho de que, en los EE.UU., los aditivos tipo poliacrilamida se consideran "secreto comercial" y la información sobre la composición de las fórmulas herbicidas no están al alcance del público.
Acción mutagénica: Ninguno de los estudios sobre mutagénesis requeridos para el registro del glifosato ha mostrado acción mutagénica. Pero los resultados son diferentes cuando los estudios se realizan con formulas comerciales en base a glifosato: en estudios de laboratorio con varios organismos, se encontró que el Round-Up y el Pondmaster (otra formulación) incrementaron la frecuencia de mutaciones letales recesivas ligadas al sexo en la mosca de la fruta; el Round-Up en dosis altas, mostró un incremento en la frecuencia de intercambio de cromátidas hermanas en linfocitos humanos y fue débilmente mutagénico en Salmonella. También se reportó daño al ADN en pruebas de laboratorio con tejidos y órganos de ratón.
Efectos reproductivos: En pruebas de laboratorio con ratas y conejos, el glifosato afectó la calidad del semen y la cantidad de espermatozoides.
Según la EPA, exposiciones continuadas a residuos en aguas en concentraciones superiores a 0.7 mg/L pueden causar efectos reproductivos en seres humanos.
Contaminación de alimentos: El peso de las actuales evidencias científicas permite aseverar que la incidencia y severidad de diversos tipos de cáncer, malformaciones congénitas y trastornos neurológicos sería mucho menor si la población no estuviera expuesta a pesticidas a través de la dieta, el agua y el hábitat.
En cualquier país cuyo sistema preventivo sanitario se precia de cuidar realmente la salud de la población, los límites máximos de residuos de pesticidas en los alimentos son vigilados estrictamente. El objetivo de este control es asegurar que los niveles de residuos se mantengan tan bajos como sea posible, reconociendo que ciertos sectores de la población, tales como los niños y los ancianos, pueden poseer una susceptibilidad incrementada y notando que cualquier pesticida puede utilizarse simultáneamente en más de un cultivo. Estudios conducidos por la EPA para evaluar la magnitud de exposición no laboral a pesticidas entre la población general, concluyen que la exposición dietaria es la ruta que genera el mayor impacto. La exposición dietaria ocurre a través del consumo de alimentos domésticos e importados conteniendo residuos de pesticidas y de la ingestión de agua potable contaminada. La mayoría de expertos sostiene que los residuos de pesticidas en la dieta plantean un muy modesto riesgo para el individuo promedio. El término "promedio" significa una persona adulta, con un estado de salud razonable, que consume una dieta razonablemente apropiada, y que no tiene una predisposición genética, sanitaria o medioambiental ni factores de riesgo inusuales que incrementen su vulnerabilidad a la enfermedad. Esta definición corresponde a aproximadamente dos tercios de la población. Para el otro tercio, los residuos de pesticidas en la dieta incrementan los riesgos de padecer diversos problemas de salud.
Hasta el advenimiento de los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato, el límite máximo de glifosato residual en soja establecido en EE.UU. y Europa era de 0,1 miligramos por kilogramo. Pero a partir de 1996, estos países lo elevaron a 20 mg/Kg, un incremento de 200 veces el límite anterior. Semejante aumento responde a que las empresas productoras de glifosato están solicitando permisos para que se apruebe la presencia de mayores concentraciones de glifosato en alimentos derivados de cultivos transgénicos. Monsanto, por ejemplo, ya fue autorizado para un triple incremento en soja transgénica en Europa y EE.UU. (de 6 ppm a 20 ppm).
Estos vestigios de glifosato y sus metabolitos en la soja transgénica están presentes también en alimentos elaborados en base a la leguminosa. Los análisis de residuos de glifosato son complejos y costosos, por eso no son realizados rutinariamente por el gobierno en Estados Unidos (y nunca realizados en Argentina). Pero existen investigaciones que demuestran que el glifosato puede ser absorbido por las plantas y concentrarse en las partes que se usan como alimento. Por ejemplo, después de su aplicación, se ha encontrado glifosato en fresas, moras azules, frambuesas, lechugas, zanahoria y cebada. Según la Organización Mundial de la Salud, su uso antes de la cosecha de trigo para secar el grano resulta en "residuos significativos" en el grano; el afrecho contiene residuos en concentraciones 2 a 4 veces mayores que el grano

CONCLUSIONES
Merece ser examinado un riesgo adicional para la salud humana planteado por la utilización de este tipo de herbicidas en base al glifosato: nuestra sociedad no ha desarrollado ninguna política o aparato para restringir efectivamente la competitiva carrera biotecnológica, o para regular apropiadamente sus productos o para guiarlos hacia rumbos más seguros o productivos. Esta deficiencia se relaciona también con la falta de criterio científico en la toma de decisiones y en el establecimiento de estándares en la reglamentación sobre bioseguridad. Es el riesgo sanitario resultante de la estrategia implementada por la industria de la transgénesis (basada en la ingeniería genética) para minimizar en el público los miedos ante los diversos riesgos aquí analizados y lograr rápidamente que la gente se acostumbre a comer alimentos transgénicos, una estrategia que en Argentina hoy se materializa bajo la forma de un plan denominado "Soja Solidaria".
Junto con la ayuda alimentaria de enormes raciones de soja elaborada como milanesa, hamburguesa, albóndiga, fideo, raviol, leche, yogur, y queso "de soja", ahora, casi 17 millones de argentinos empobrecidos y hambrientos también recibirán su dosis masiva de glifosato.... La implacable estrategia comercial de la industria nos permite anticipar cómo ésta visualiza su camino hacia un próspero futuro.... a costa de la salud de millones de personas ni siquiera todavía informadas de la existencia de este tipo de productos.

10 de octubre del 2002


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