martes, 5 de febrero de 2008

Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
Habiéndose reunido en Rio de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992,
Reafirmando la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972a, y tratando de basarse en ella,
Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y las personas,
Procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los intereses de todos y se proteja la integridad del sistema ambiental y de desarrollo mundial,
Reconociendo la naturaleza integral e interdependiente de la Tierra, nuestro hogar,
Proclama que:

PRINCIPIO 1
Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonia con la naturaleza.

PRINCIPIO 2
De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar sus propios recursos según sus propias politicas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los limítes de la jurisdicción nacional.

PRINCIPIO 3
El derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones presentes y futuras.

PRINCIPIO 4
A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada.

PRINCIPIO 5
Todos los Estados y todas las personas deberán cooperar en la tarea esencial de erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo sostenible, a fin de reducir las disparidades en los niveles de vida y responder mejor a las necesidades de la mayoría de los pueblos del mundo.

PRINCIPIO 6
Se deberá dar especial prioridad a la situación y las necesidades especiales de los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados y los más vulnerables desde el punto de vista ambiental. En las medidas internacionales que se adopten con respecto al medio ambiente y al desarrollo también se deberían tener en cuenta los intereses y las necesidades de todos los países.

PRINCIPIO 7
Los Estados deberán cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.

PRINCIPIO 8
Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los Estados deberían reducir y eliminar las modalidades de producción y consumo insostenibles y fomentar políticas demográficas apropiadas.

PRINCIPIO 9
Los Estados deberían cooperar en el fortalecimiento de su propia capacidad de lograr el desarrollo sostenible, aumentando el saber científico mediante el intercambio de conocimientos científicos y tecnológicos, e intensificando el desarrollo, la adaptación, la difusión y la transferencia de tecnologías, entre estas, tecnologías nuevas e innovadoras.

PRINCIPIO 10
El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes.

PRINCIPIO 11
Los Estados deberán promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente. Las normas, los objetivos de ordenación y las prioridades ambientales deberían reflejar el contexto ambiental y de desarrollo al que se aplican. Las normas aplicadas por algunos países pueden resultar inadecuadas y representar un costo social y económico injustificado para otros países, en particular los países en desarrollo.

PRINCIPIO 12
Los Estados deberían cooperar en la promoción de un sistema económico internacional favorable y abierto que llevara al crecimiento económico y el desarrollo sostenible de todos los países, a fin de abordar en mejor forma los problemas de la degradación ambiental. Las medidas de política comercial con fines ambientales no deberían constituir un medio de discriminación arbitraria o injustificable ni una restricción velada del comercio internacional. Se debería evitar tomar medidas unilaterales para solucionar los problemas ambientales que se producen fuera de la jurisdicción del país importador. Las medidas destinadas a tratar los problemas ambientales transfronterizos o mundiales deberían, en la medida de lo posible, basarse en un consenso internacional.

PRINCIPIO 13
Los Estados deberán desarrollar la legislación nacional relativa a la responsabilidad y la indemnización respecto de las víctimas de la contaminación y otros daños ambientales. Los Estados deberán cooperar asimismo de manera expedita y mas decidida en la elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicción, o bajo su control, en zonas situadas fuera de su jurisdicción.

PRINCIPIO 14
Los Estados deberían cooperar efectivamente para desalentar o evitar la reubicación y la transferencia a otros Estados de cualesquiera actividades y sustancias que causen degradación ambiental grave o se consideren nocivas para la salud humana.

PRINCIPIO 15
Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razon para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente.

PRINCIPIO 16
Las autoridades nacionales deberían procurar fomentar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina debe, en PRINCIPIO, cargar con los costos de la contaminación, teniendo debidamente en cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni las inversiones internacionales.

PRINCIPIO 17
Deberá emprenderse una evaluación del impacto ambiental, en calidad de instrumento nacional, respecto de cualquier actividad propuesta que probablemente haya de producir un impacto negativo considerable en el medio ambiente y que este sujeta a la decisión de una autoridad nacional competente.

PRINCIPIO 18 Los Estados deberán notificar inmediatamente a otros Estados de los desastres naturales u otras situaciones de emergencia que puedan producir efectos nocivos súbitos en el medio ambiente de esos Estados. La comunidad internacional deberá hacer todo lo posible por ayudar a los Estados que resulten afectados.

PRINCIPIO 19
Los Estados deberán proporcionar la información pertinente y notificar previamente y en forma oportuna a los Estados que posiblemente resulten afectados por actividades que puedan tener considerables efectos ambientales transfronterizos adversos, y deberan celebrar consultas con esos Estados en una fecha temprana y de buena fe.

PRINCIPIO 20
Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo. Es, por tanto, imprescindible contar con su plena participación para lograr el desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 21
Debería movilizarse la creatividad, los ideales y el valor de los jóvenes del mundo para forjar una alianza mundial orientada a lograr el desarrollo sostenible y asegurar un mejor futuro para todos.

PRINCIPIO 22
Las poblaciones indígenas y sus comunidades, asi como otras comunidades locales, desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo debido a sus conocimientos y prácticas tradicionales. Los Estados deberían reconocer y apoyar debidamente su identidad, cultura e intereses y hacer posible su participación efectiva en el logro del desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 23
Deben protegerse el medio ambiente y los recursos naturales de los pueblos sometidos a opresión, dominación y ocupación.

PRINCIPIO 24
La guerra es, por definición, enemiga del desarrollo sostenible. En consecuencia, los Estados deberán respetar las disposiciones de derecho internacional que protegen al medio ambiente en épocas de conflicto armado, y cooperar en su ulterior desarrollo, segun sea necesario.

PRINCIPIO 25
La paz, el desarrollo y la protección del medio ambiente son interdependientes e inseparables.

PRINCIPIO 26
Los Estados deberán resolver pacíficamente todas sus controversias sobre el medio ambiente por medios que corresponda con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas.

PRINCIPIO 27
Los Estados y las personas deberán cooperar de buena fe y con espiritu de solidaridad en la aplicación de los principios consagrados en esta Declaración y en el ulterior desarrollo del derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible.

__________________
a Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972 (publicación de las Naciones Unidos, No. de venta: S.73.II.A.14 y corrección), cap. 1.

martes, 27 de noviembre de 2007

El Estado y la sociedad civil en los conflictos ambientales




25-11-07, Por Joan Martínez Alier *

Las emisiones de dióxido de carbono por los humanos están creciendo al 3 por ciento anual, por tanto, serán el doble en poco más de veinte años cuando deberían bajar a la mitad de las actuales para no causar mayores cambios climáticos. Los países del Sur, sin haber contribuido apenas a las emisiones de dióxido de carbono en comparación a los países ricos, se perjudicarán con el cambio climático .



Las emisiones de dióxido de carbono por los humanos están creciendo al 3 por ciento anual, por tanto, serán el doble en poco más de veinte años cuando deberían bajar a la mitad de las actuales para que no aumente su concentración en la atmósfera causando mayores cambios climáticos. Mientras los Estados se reúnen y discuten el tema, y algunos apoyan tímidas medidas como las establecidas en el Protocolo de Kyoto de 1997, la sociedad civil de los países del Sur casi no está actuando en este tema. Ciertamente, hay protestas que se expresan en reclamos de la deuda ecológica por emisiones de carbono. Se insiste en Bangladesh que la subida del nivel del mar por el calentamiento global desplazará a muchas gente, mientras que en los Andes y en el Himalaya se señala el perjuicio que supondrá para la conservación y circulación del agua el que se derritan los glaciares. Sin haber contribuido apenas a las emisiones de dióxido de carbono en comparación a los países ricos, esos territorios y muchos otros se perjudicarán con el cambio climático. Esto es una gran injusticia ambiental. Los Estados de países pobres deberían reclamar. Pero no la hacen, y la sociedad civil se calla.

En Ecuador hay un cierto debate sobre el tema del cambio climático, por primera vez, gracias a la propuesta de Alberto Acosta desde el gobierno y de ecologistas de la sociedad civil, de dejar en el suelo el petróleo del Yasuní. Si en el asunto del cambio climático, ni los Estados ni la sociedad civil hacen mucho, en cambio, en muchísimos otros temas ambientales las protestas de la sociedad civil y lo que se ha llamado el ecologismo popular, han llevado la voz cantante.

Tendencias del ecologismo

En el ecologismo hay diversas corrientes. Hay en Estados Unidos una tendencia llamada "ecología profunda", que se preocupa solamente de la naturaleza. Por ejemplo, luchaban y luchan contra represas en cañones hermosos que iban a ser inundados por las represas. Incluso alguno dijo que se dejaría morir allí. Me parece bien, me parece admirable. Luchaban solamente por la naturaleza, no por las personas. En Brasil hay en cambio el movimiento popular que se llama atingidos por barragens, es decir, los afectados por represas. En la India, hay una lucha (ya casi perdida) contra una famosa represa en el río Narmada, y allí la gente protesta en defensa del río, pero también en defensa de la gente. Porque si completan esta represa, 40 mil ó 50 mil personas se tienen que ir de allí. La líder se llama Medha Patkar, ella no piensa sólo en la naturaleza, piensa también en la gente pobre. Son grupos indígenas que necesitan su territorio para vivir, porque si se van de allí, se van a morir de hambre. Lo mismo ocurre con los desplazados por las minas o represas en Orissa u otros estados de la India.

El Norte consume tanto, los ricos del mundo consumen tanto, que las fronteras de extracción de mercancías o materias primas están llegando a los últimos confines. Por ejemplo la frontera del petróleo ha llegado hasta Alaska y la Amazonía. Pero en todos los lugares del mundo hay resistencia popular e indígena contra el avance de las actividades extractivas de las empresas multinacionales que suelen ser apoyadas por los Estados.

Estas resistencias parecen ir contra el curso de la historia contemporánea, que es el constante triunfo del capitalismo, el crecimiento del metabolismo económico en términos de materiales, energía, agua que se introduce en el sistema para salir luego como residuos. Las comunidades se defienden. Muchas veces las mujeres están delante en esas luchas. Por ejemplo, vemos muchos casos de defensa de los manglares contra la industria camaronera de exportación. Lo mismo ocurre en la minería. Las comunidades se defienden apelando a los derechos territoriales indígenas bajo el convenio 169 de la OIT como en junio del 2005 en Sipakapa en Guatemala, u organizan consultas populares o referendums exitosos como en Tambogrande (Perú) o en Esquel en la Argentina contra la minería de oro a cielo abierto.

Hay también casos históricos de resistencia antes de que se usara la palabra ecologismo. Por ejemplo, en la minería de cobre en Ashio en Japón hace cien años con el líder Tanaka Shozo o en Huelva en Andalucía contra la contaminación causada por la empresa Rio Tinto que culminó en la matanza, a cargo del ejército el 4 de febrero del 1888. Ese podría ser el Día del Ecologismo Popular, el 4 de febrero. Crece la memoria de tales sucesos, que nunca se perdió.

En países con algún grado de democracia, puede reclamarse ante los tribunales locales, y poco a poco crece la posibilidad de apelar a la justicia de otros estados. Así, en el Ecuador, los perjudicados por los destrozos causados por la Texaco han intentado desde 1993 entablar un juicio en Estados Unidos bajo la legislación llamada ATCA (Alien Torts Claims Act), una ley que permite a extranjeros reclamar el pago de daños causados por estadounidenses. El juicio actual en Lago Agrio contra Chevron-Texaco continúa el caso. Así pues, la sociedad civil recurre a veces a acciones legales y en otros a la acción directa (preferiblemente no violenta), como en Intag, Ecuador, donde se logró parar a la empresa japonesa que pretendía extraer mineral de cobre ¿Por qué no combinar todas las posibilidades de actuación?

Hay actualmente conflictos por la extracción de níquel en Nueva Caledonia, mientras que la isla de Nauru en el Pacífico quedó destruida por la rapiña de los fosfatos. La economía mundial no se "desmaterializa". Al contrario. Se saca siete veces más carbón en el mundo hoy que hace cien años, y muchísimo más petróleo. A veces, se trata de insumos esenciales para la economía, en otras de productos superfluos. Los consumidores de oro o de camarones importados no saben ni quieren saber de dónde viene lo que compran.

Los pasivos ambientales

Supongamos que una compañía minera contamina el agua en una aldea de la India. Las familias no tienen otro remedio que abastecerse del agua de los arroyos o de los pozos. El salario rural es un euro al día, un litro de agua en envase de plástico cuesta 20 céntimos de euro. Si los pobres han de comprar agua, todo su salario se iría simplemente en agua. Asimismo, si no hay leña o estiércol seco como combustibles, al comprar gas licuado de petróleo (GLP), como preferirían, gastarían el salario semanal de una persona para adquirir un cilindro de 14Kg. La contribución de la naturaleza a la subsistencia humana no es crematística sino de subsistencia. Sin agua, leña y estiércol, y pastos para el ganado, la gente empobrecida simplemente se muere.



Hay otros conflictos por residuos producidos en los procesos de producción. ¿Quién responde de esos pasivos ambientales? La contabilidad de las empresas no suele incluir esas deudas ecológicas. ¿Cuánto debe Repsol-YPF por su pasivo ambiental y social en territorio mapuche de la Argentina? ¿Cuánto debe Dow Chemical - Unión Carbide por los daños en Bhopal en 1984? ¿Cuánto debe la Dow Chemical, otra vez, por los casos de esterilidad de trabajadores de plantaciones bananeras en Honduras, Costa Rica, Ecuador?

Aquí los Estados tienen un papel que jugar, modificando las normas de la contabilidad oficial, no sólo para que las empresas hagan frente a sus pasivos ambientales sino también en el ámbito macroeconómico donde la contabilidad del PIB pudorosamente oculta mucho más de lo que enseña. Ni la contabilidad empresarial ni la contabilidad macroeconómica estatal restan los "pasivos ambientales". Es decir, si la economía creció al cinco por ciento, de acuerdo, pero que se explique cómo ha aumentado la contaminación, qué ha pasado con los ríos, con los bosques, con la salud de los niños. Hay protestas sociales debido a que la economía estropea la naturaleza, aunque otras veces (como con las emisiones de dióxido de carbono) las protestas y reclamos de las deudas ecológicas son aún insuficientes. A veces, los afectados serán generaciones futuras que no pueden protestar porque aún no han nacido, o unas ballenas o tiburones que tampoco van a protestar. Pero otras, los desastres ecológicos afectan a personas actuales, que protestan o que podrían protestar. Son luchas por la Justicia Ambiental.

Hay lugares donde se plantan miles de hectáreas de pino para capturar dióxido de carbono europeo como en el proyecto FACE en los páramos del Ecuador, donde algunas comunidades empiezan a protestar, porque no pueden comer los pinos, no pueden sembrar ni poner ganado, el pino agota el agua que hay en los páramos, además, si hay un incendio, el contrato les obliga a replantar.

Hay quien cree que son protestas NIMBY (no en mi patio) cuando son manifestaciones locales del movimiento internacional por la justicia ambiental. Por ejemplo, la red Oilwatch nació en 1995 de experiencias en Nigeria y Ecuador. Por ejemplo, la red Mines and Communities nació en el 2004. Mientras los Estados se reúnen en conferencias en ocasiones inútiles, la sociedad civil construye sus redes internacionales. Creo que de las protestas, de las resistencias es de donde van a nacer las alternativas. Éstas no van a nacer de ningún partido político que determine la línea correcta ni de ningún gobierno aunque sea inicialmente bienintencionado.

Valores inconmensurables

En esos conflictos ambientales por extracción o transporte de materias primas, por contaminación local o regional, comprobamos el uso de diversos lenguajes. Puede ser que el Estado y las empresas quieran imponer el lenguaje económico, diciendo que se hará un análisis costo-beneficio con todas las externalidades traducidas a dinero, y además se hará una evaluación de impacto ambiental, y que así se va a decidir si se construye una represa conflictiva o se abre una mina. Pero puede ocurrir que los afectados, aunque entiendan ese lenguaje económico y aunque piensen que es mejor recibir alguna compensación económica que ninguna, sin embargo acudan a otros lenguajes que están disponibles en sus culturas. Pueden declarar, como hicieron los U'Wa en Colombia frente a Occidental Petroleum, que la tierra y el subsuelo eran sagrados y que "la cultura propia no tiene precio". En un conflicto ambiental se despliegan valores muy distintos, ecológicos, culturales, de subsistencia de las poblaciones, y también valores económicos. Son valores que no son conmensurables. Imponer el lenguaje económico es una forma de ejercicio del poder.

Todo necio confunde valor y precio. ¿Valen las consultas populares, que apelan a la democracia local? ¿Vale el lenguaje de la sacralidad? ¿Valen los valores ecológicos solamente si se traducen a dinero, o valen por sí mismos, en sus propias unidades de biomasa y biodiversidad? ¿Vale argumentar en términos de la subsistencia, salud y bienestar humanos directamente, o hay que traducirlos a dinero? Son preguntas que nacen de la observación y participación en conflictos ambientales en diversos lugares del mundo. El Estado cree tener poder para excluir algunos lenguajes de valoración pero la sociedad civil frecuentemente no acata ese poder. http://www.ecoportal.net/


Nota:
Joan Martinez Alier es ecologista, experto en temas ambientales y del desarrollo. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 13 de la revista ecuatoriana Entre Voces, septiembre-octubre de 2007 y en Revista Pueblos

http://www.ecoportal.net/content/view/full/74513/



Ecología, Ecologismo y Medio Ambiente

RESUMEN

En el presente artículo se aspira a delimitar los términos más usados en la temática del Medio Ambiente y la Ecología, porque muchos educadores hacen Educación Ambiental bajo la denominación de Ecología o al contrario, pretende además demostrar que tras una confusión de definiciones lo que interesa es la acción.


PALABRAS CLAVE: Ecología, ecologismo, ambiente.

Comencemos por el inicio, antes de que el hombre (Homo sapiens) apareciera en la tierra, la naturaleza se mantenía en una continua evolución (cambio) y adaptación, no existía la contaminación, no había desastres naturales así explotara un volcán. Con la aparición del hombre como especie pensante, se empezaron a dominar algunos fenómenos naturales, lo que le trajo una ventaja sobre las demás especies y aumentó el número de su población como una respuesta lógica a los procesos de selección natural, el incremento en la población creó la necesidad de sistemas de desarrollo que proporcionara alimento, habitación y seguridad a los hombres. Cuando las poblaciones son pocas los daños ambientales son mínimos, pero los sistemas de desarrollo actuales ejercen un efecto dañino sobre el medio ambiente, en algunos casos de tipo reversible en otros sin posibilidad de retorno.

Si pudiéramos viajar al pasado y situarnos en la selva amazónica hace 2 millones de años, podríamos realizar estudios ecológicos, tendríamos la oportunidad de observar las relaciones entre los seres de la naturaleza y el medio, pero lo que no podíamos hacer es Educación Ambiental, no habría a quien educar, no existen impactos ambientales ni conductas destructoras del medio en los habitantes de estos lugares. Comprendiendo este ejemplo, hallamos la diferencia entre Ecología y Educación Ambiental.

Los términos Ecología y Ambientalismo se usan en algunos casos de una manera indiscriminada, cuando se trata de hablar sobre las relaciones del hombre con la naturaleza, cuando aplica sus modelos de desarrollo, es así, que decimos que vamos a hacer la campaña ecológica de no arrojar basuras al suelo, que tal fabrica atenta contra la ecología del río, que los políticos se tildan de ecólogos cuando favorecen leyes de protección para el medio ambiente.

Afortunadamente, cada día más, la ciudadanía se hace más consciente de la necesidad de proteger y conservar el medio ambiente, como única garantía de poder perdurar en la tierra. Esto obliga a una clarificación de conceptos que permita adelantar acciones en este sentido.

"La confusión que no deja de ser humorística, tiene connotaciones significativas hasta merecer un esfuerzo de clarificación por los teóricos del tema, este esfuerzo ha sido divulgado por entidades como PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) y UNESCO, en cuyos documentos se diferencian los términos. El propósito es generar un lenguaje común que posibilite análisis y discusiones más fructíferos de los temas relativos al medio ambiente, entendiendo que estos son cruciales para la humanidad" (Germán Márquez, 1.992).

A continuación, se explican los principales términos que se prestan a confusión y se orientan sobre los principales aspectos a tener en cuenta en cada área:

Se define como ambientalista al estudioso de los temas ambientales, sin importar su profesión y ocupación, que buscan desde su quehacer profesional un cambio de actitud frente a las relaciones con la naturaleza, en inglés el término "enviromentalist" significa ambientalista y es usado para los defensores y estudiosos del ambiente. El término ecologista viene del inglés "ecologist" que se utiliza para los científicos naturales (Ecólogos). La Educación Ambiental se entiende como todas las acciones educativas formales y no formales que buscan un cambio de actitud en la población para con el medio ambiente, la Ecología se define como una rama de la Biología que estudia las relaciones entre los seres vivos y el medio. Finalmente, el término ecologismo se usa para las mal interpretaciones e imprecisiones de las anteriores ciencias.


ECOLOGÍA

La Ecología se define como la ciencia que estudia las interacciones entre los seres vivos y el medio. Como ciencia se considera dentro de la Biología (Margalef, 1.968), para comprender el espacio que ocupa la Ecología en la biología debemos recurrir al concepto de organización. Se concibe la materia conformada por átomos, moléculas, células, y finalmente organismos que interactúan entre sí y con el medio. Se definen, bajo éste punto de vista, tres niveles de la Biología: Biología molecular y celular, biología organísmica y Biología de los sistemas ecológicos (poblaciones, comunidades, ecosistemas, biomas). "Por eso se ha definido la ecología como la Biología de los ecosistemas como unidades estructurales y funcionales de la naturaleza viviente; de hecho, la vida es inconcebible sin el ecosistema" (Márquez, 1.992).

No existe un sólo método ecológico, lo que en realidad existe son los métodos con que trabajan los ecólogos; existen los que trabajan en el campo haciendo observaciones minuciosas sobre el comportamiento de algún organismo, otros trabajan tratando de entender los cambios que ocurren en la naturaleza y como afectan estos cambios a los organismos; otros trabajan en condiciones controladas de laboratorio la influencia de algunos factores ambientales en el desarrollo de organismos en particular; esto nos daría para dividir esta ciencia en ecología de campo, de laboratorio, pero esta división es artificial, ya que los ecólogos utilizan cualquier campo para tratar de entender los fenómenos ecológicos. El objetivo fundamental de la Ecología es comprender el funcionamiento de un organismo en la naturaleza.

Los ecosistemas son extremadamente complejos, que tratar de conocer absolutamente todas las relaciones sería un trabajo de una labor extraordinariamente difícil. No obstante, algunos ecólogos tratan de entender el ecosistema de una forma integral, para plantear modelos que se pueden extrapolar a otros ecosistemas o situaciones similares. Los trabajos relacionados con el ecosistema se denomina Ecología descriptiva.

Cada organismo en un medio ambiente está determinado por una serie de factores ambientales, la búsqueda de estos factores que determinan o controlan en cierta forma las poblaciones de organismos en la naturaleza (factores limitantes), es uno de los objetivos de Ecología experimental. Los cambios de los organismos en el espacio y en el tiempo, observados por diferentes ecólogos, así como los diferentes modelos de frecuencia, densidad y abundancia, han permitido a otro tipo de biólogos buscar modelos teóricos que se pueden utilizar para interpretar a la naturaleza; estos modelos teóricos, que actualmente tienen un gran auge, le han dado un impulso notable a la ciencia de la ecología, ya que le permiten al ecólogo de campo, o al experimental, probar la validez de determinados modelos matemáticos para predecir fenómenos ecológicos que ocurrirán en la naturaleza. Este campo es conocido con el nombre de Ecología Teórica y ocupa un lugar muy importante en el campo de las ciencias biológicas actuales.


AMBIENTALISMO

La humanidad actual y la futura constituyen una unidad inseparable del mundo natural, pero debido a los modelos de desarrollo actuales la relación Sociedad-Naturaleza, se torna conflictiva, cada día es más crítica la situación y los daños en ambos bandos es notoria. La relación se acentúa en la utilización de los recursos naturales y la contaminación por parte del hombre y los daños que causa la naturaleza sobre las obras de hombre (o Catástrofe).

En esta macrointegración todos nos vemos comprometidos, desde los científicos que estudian los daños ambientales, hasta el ciudadano corriente, incluyendo gobernantes, gerentes, industriales, toda la sociedad es gestora y participe del conflicto. Esto quiere decir que el problema ambiental no le interesa sólo al ecólogo, sino también a la medicina, a las ingenierías, la política y a los educadores entre otros.

De esta manera, el ambientalismo, es una disciplina donde convergen muchas profesiones que intervienen en la pareja Hombre-Naturaleza. No se puede circunscribir solamente a la ecología el problema, se sale de sus límites, la ecología es un pilar fundamental del ambientalismo, pero deben intervenir otras disciplinas, no basta saber como funciona un ecosistema, debemos conocer las relaciones humanas que lo afectan para buscar alternativas de solución.


EDUCACIÓN AMBIENTAL (EA)

Todos estamos de acuerdo que educar a las generaciones futuras sobre la importancia de conocer, proteger y recuperar el medio ambiente, es la única garantía de supervivencia del hombre en la tierra. En el proceso de la EA, se debe clarificar para qué, cómo y por qué se forma un individuo; partiendo del conocimiento de los que se requieren (valores e intereses), lo que se puede (capacidades) y lo que se debe hacer (responsabilidades), tomando como referencia su problemática particular e inserta en una problemática global (familia, comunidad, región, país), resultado de las relaciones que se establecen entre las dinámicas propias de los componentes de la sociedad y de la naturaleza. Esta problemática está íntimamente relacionada con la transformación del ambiente y es lo que se llamará problemática ambiental (Torres, 1.993).

La educación ambiental aparece primero en nuestro país como cursos de ecología donde de una manera parcializada se enseñaba contaminación ambiental, la preocupación cada día cobra más valor, y son los organismos no gubernamentales que encaran éste reto desde una educación no formal, con la consagración de la Constitución Nacional, en la cual se establece el derecho a un ambiente sano se justifican las primeras acciones por parte del Ministerio de Educación, apareciendo la educación ambiental como parte del currículo de todos los niveles de educación.

La Educación Ambiental no debe convertirse en una palabra de moda, sino en un punto de partida que deberá dar cabida, cada día más, en primera instancias, los problemas regionales de protección del medio, que hasta ahora sólo se han insinuado de una forma muy discreta en nuestra comunidad.

Para abordar el tema de la EA se debe recurrir a conceptos pedagógicos y didácticos que toman nuevas características en razón al tema tratado. Así, tal como lo expresan Colon y Sureda (1.989)..."La pedagogía, pues, acepta y debe aceptar que la EA sea educación en favor del medio y, en consecuencia, cualquier proyecto educativo que se quiera integrar en las coordenadas ambientalistas debe forzosamente responder al objetivo de favorecer la naturaleza".

En tal sentido, desde la pedagogía, se ve a la EA como una ciencia que posee:

  • Una preocupación: La calidad del medio ambiente.
  • Una meta: La protección y mejora del medio.
  • Un campo: Los problemas del medio.
  • Un enfoque: La relación y la interdependencia.
  • Un medio o instrumento metodológico básico: Ejercitar la toma de decisiones.

Por otra parte, a nivel educativo, la EA en nuestra universidad se debe caracterizar por:

  1. LA INTERDISCIPLINARIEDAD. La temática requiere de la relación y de la interdependencia entre los conocimientos.
  2. EL ENCADENAMIENTO DE CAUSAS Y EFECTOS. Entender que la situación ambiental es una sucesión encadenada de causas y efectos, por lo tanto los programas no pueden ser aislados del resto del plan de estudios.
  3. EL SENTIDO GLOBAL. En relación al medio ambiente las soluciones no pueden ser solamente localistas, es necesario tener en EA una mentalidad globista y universal.
  4. EL INTERNACIONALISMO. La EA debe crear valores internacionalistas de sentido de ayuda, solidaridad, prestación, donación...
  5. EL PLANTEAMIENTO DE UNA NUEVA ÉTICA. Enfocadas principalmente en buscar unas nuevas relaciones entre hombre y naturaleza, que implique una moralidad en las acciones, como asunción total del proyecto ético que la naturaleza reclama del hombre.
  6. LA ACCIÓN. La EA debe promover la acción. Un cambio de actitudes que debe inducir a la práctica de nuevos comportamientos, de nuevas acciones.

Por lo tanto, un programa de EA no se basará sólo en la consecución de contenidos, sino en el cambio de actitudes, o en la relación hombre-naturaleza. (COLOMBIA. 1.988)

Según los planteamientos anteriores, la EA, desde la pedagogía, podría caracterizarse en función de:

  • Su propia filosofía: Favorecer la naturaleza.
  • Su programa axiológico: Inculcar una nueva ética.
  • Su objetivo: Cambiar las actitudes y ejercitar la toma de decisiones.

En educación no formal se deben diseñar cursos a distancia y/o presenciales de educación ambiental, dirigidos a toda la comunidad; en el diseño de estos cursos siempre se debe mantener la interdisciplinariedad en el abordaje del problema (el ambiente).

Las relaciones entre pedagogía y educación, por una parte y, Ecología y ambiente por otra, propicia una estructura completa de conocimiento pedagógico moderno, la que posee:

  • Un sentido ideológico formativo.
  • Un discurso científico y metodológico.
  • Una capacidad practicista.
  • Una posibilidad tecnológica.


ECOLOGISMO

Podemos acuñar este nombre de ecologismo a una serie de actividades de carácter oportunista y de poco rigor científico, frente a la problemática ambiental, tales como: El retorno a vivir en condiciones simples de relación con la naturaleza, la autarquía o autosuficiencia, la posición de algunos profesionales que creen que con poner un cartel de prohibido cazar se soluciona el problema o colocar un filtro aquí o allá, que una declaratoria de impacto ambiental como requisito formal de una licencia de explotación de un bosque, entre otras.

Estos ejemplos y otros más nos dan un ejemplo de la actitud reduccionista que algunos quieren darle al tema, es que la problemática ambiental es tan compleja que es muy fácil caer en soluciones reduccionistas e inmediatistas. Esto puede ser muy peligroso para la humanidad porque se pueden maximizar algunos problemas puntuales mientras se esconden los grandes problemas de fondo, cayendo en el viejo adagio de "lo urgente no da tiempo para lo importante".


CONCLUSIONES

Esta definición de términos no busca desfigurar ni menospreciar lo que muchos docentes realizan con sus comunidades, lo que pretende es que una vez clarificada su acción la aborde con toda la calidad que se merece, para que nuestros proyectos ambientales o la incorporación de lo ambiental en el currículo cumpla con los verdaderos objetivos y no sea simplemente por cumplir o "salvar" la conciencia ambientalista que llevan muchos docentes por dentro.

Tan importante es estudiar la composición e interacción de la naturaleza, como defender y utilizar los recursos naturales de una forma racional. Es necesario reconocer que la solución a la problemática ambiental es tarea de todos, no importa el nivel social a que pertenezcamos.

Por: Daniel Ricardo Toro C.
Magíster en Biología. Profesor Facultad de Educación. Universidad de Caldas
Fuente: http://lunazul.ucaldas.edu.co/




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