jueves, 3 de abril de 2008

Fertilizantes fosfatos en retirada

Diversas publicaciones han advertido del declive de la producción mundial de fosfatos, elemento esencial usado hoy en la agricultura moderna para garantizar el crecimiento vegetal.No hay agricultura posible si se agotan los nutrientes. Es impensado que en tiempos de déficit creciente de fosfatos en el mundo, el proyectar futuros a partir de mayores escalas de producciones agrícolas que demandan obligados dicho insumo, sea un andar hacia resultados duraderos y deseables.
La inviabilidad de la producción global.


Diversas publicaciones han advertido del declive de la producción mundial de fosfatos, elemento esencial usado hoy en la agricultura moderna para garantizar el crecimiento vegetal.
No hay agricultura posible si se agotan los nutrientes. Es impensado que en tiempos de déficit creciente de fosfatos en el mundo, el proyectar futuros a partir de mayores escalas de producciones agrícolas que demandan obligados dicho insumo, sea un andar hacia resultados duraderos y deseables.
La mayoría del fósforo se obtiene de las minas de rocas de fosfato, que afloran en superficies como expresión de viejos fondos marinos. El fosfato en crudo se usa hoy en la agricultura orgánica, mientras que los fosfatos tratados químicamente, como los superfosfatos, trifosfatos o fosfato de amonio, se usan en la agricultura convencional.
La escala de producción es la que define y habilitará o no, territorios para la vida. Los fosfatos solo se reciclan en espacios biodiversos, por recuperación de guanos y estiércoles animales y humanos. No hay escala-commodities que recupere fosfatos. La escala-commodities, es fosfato-mineral dependiente; energívora por consumo de combustibles fósiles y transportes al mercado global; y si le faltaran "atributos" en estas temporadas planetarias, alta demandante hídrica.
En las expo-agros regionales y nacionales, los entusiasmos desmadrados y stands de especialistas vendiendo cosechas records y afines, anuncian los espejismos de hambrunas planetarias resueltas, junto a la "bendición" de agrocombustibles demandados por el mundo del norte ante el aumento imparable del barril de crudo, y con certificado de amistades ambientales.
Por lo menos una llamada de atención, se obliga. ¿Estamos tan aturdidos para perdernos de esta manera? Los que dicen, ¿creen realmente, que los que escuchan creen?
Según previsiones de Repsol-YPF, en poco mas de 7 u 8 años, el mundo estará llegando al cenit el petróleo.
El primer informe 2003 de la ONU sobre el agua, anunció que en poco mas de doce años, el 87,5% de la población mundial no accederá al agua potable, y que el 20% de los recursos hídricos estarán seriamente dañados.(1) Es decir, casi irreversiblemente dañados. El 70% del agua dulce actual, es consumido por la agricultura de escala. Y un 23 % más, es demandado por la industria.
En "Peak phosphorus", Patrick Déry and Bart Anderson hacen una interesante aplicación de la curva de Hubbert al análisis de la extracción de fósforo en el mundo. Estiman que la producción mundial de fósforo alcanzó su techo en el año 1989 y que desde entonces, ha entrado en un declive permanente.


Línea roja: campana de Hubbert
Línea azul: producción-extracción real
La Curva de Hubbert es útil para explicar el comportamiento en la obtención de un recurso natural no renovable, o renovable pero que se extrae a una tasa muy superior a su capacidad de recuperación. Así, parece claro que, en el caso de los fosfatos, un recurso mineral que se extrae de minas, estamos ante un proceso similar al del resto de los recursos minerales: en la parte ascendente de la curva de campana, se obtiene el recurso con facilidad y abundancia creciente; se llega a una meseta de extracción máxima, la parte superior de la curva; y, posteriormente, comienza un declive de su disponibilidad. (2)
Philip H. Abelson escribe en Science:
El uso más importante de los fosfatos es el de fertilizante. El desarrollo de las cosechas agota el fosfato y otros nutrientes del suelo… la mayor parte de las granjas del mundo no tienen o no reciben la cantidad adecuada de fosfatos. Alimentar a la creciente población mundial acelerará la tasa de declive de las reservas de fosfato y… los recursos son limitados, de hecho los fosfatos están desapareciendo. Las próximas generaciones afrontarán el problema de obtener el suficiente fosfato para subsistir. Es importante anotar que el fósforo, a menudo, es un nutriente limitante en los ecosistemas naturales. Esto es, el suministro de fósforo disponible limita el tamaño de la población en esos ecosistemas.
En su sobrecogedor libro "Eating", Dale Allen Pfeiffer nos muestra que la agricultura convencional es tan adicta al petróleo como lo es el resto de la sociedad".
De la misma manera, el autor nos habla de que la agricultura es adicta a los fosfatos obtenidos en las minas, y que un cenit de la producción de fosfatos claramente amenazaría la producción agrícola. Y para ello, nos remite a un resumen del U.S. Geological Survey (USGS), que nos advierte que "no hay sustitutos para el fósforo en la agricultura". Se refiere este servicio geológico al "fosfato obtenido de las minas", ya que se trata de un recurso no renovable. No obstante, como dicen los autores, "afortunadamente, el fósforo – al contrario de lo que le ocurre al petróleo – se puede reciclar: entre las respuestas al cenit del fósforo se encuentra la recreación del ciclo de nutrientes para las plantas, por ejemplo, devolviendo el estiércol animal (incluyendo también el humano) a los suelos cultivados".
Otras reservas minerales de fosfatos, con menores concentraciones de este elemento, existen en la naturaleza pero, al igual que ocurre con la explotación de arenas bituminosas para la obtención de petróleo, tienen un mayor coste económico, energético y medioambiental en su extracción.
Pero si se encontrara un substituto real para los combustibles fósiles, será imposible mantener el crecimiento de la población mundial debido a que los depósitos de fosfatos están posiblemente en declive. Será imposible mantener cualquier modelo agrícola que no recicle los nutrientes.
La comida que proviene de la agricultura es consumida por las personas y los animales, que excretan a su vez la mayor parte del fósforo, y que después es derivada hacia las aguas residuales que, en su mayoría van hacia el mar o se dispersan de cualquier otra manera.
La respuesta clave ante el cenit del fósforo es recrear el ciclo de los nutrientes. F.H.King en su texto clásico: Farmers of Forty Centuries: Organic Farming in China, Korea and Japan describe cómo el retorno del estiércol humano y animal al suelo permite a la agricultura asiática mantener su productividad durante milenios.
Así pues, la Ley de Liebig (ley del mínimo que señala el eslabón mas escaso en un proceso), identifica a los fosfatos como verdadero cuello de botella del mantenimiento y reproducción de la población mundial.
El desarrollo de la agricultura orgánica tradicional, pese a todo, es la vía más humana de afrontar ese natural descenso en la disponibilidad de los fosfatos a nivel mundial, porque es la fórmula más local, que menos precisa de insumos del exterior, y la que es, por tanto, más sostenible. (3)
Los fosfatos se terminan en treinta años y quienes se embriaguen en el entusiasmo de las ganancias y negocios de ocasión, sin previsiones, empujando a la nada las culturas y saberes campesinos, están apostando a desaparecer.
Si se ausentan y desaparecen los usos amigables de suelos, el respeto de los ciclos naturales comprensivos del monte nativo y sus comunidades, con recuperación de fosfatos por usos de estiércoles animales y humanos tratados con sabidurías milenarias, aprendidas por trasmisiones orales, familiares, de vecindades, pasajes generacionales de abuelos, hijos y nietos, en pocos años pueden ser irrecuperables.
Los modos de producción que se han propuesto a nuestras tierras son anuncios de catástrofes socio ambientales. Son consumidores de recursos no renovables: combustibles fósiles, agua apta para riegos y consumo, y fosfatos de rocas en yacimientos. Los tres están en aviso de advertencia hacia la escasez creciente. Son modos sin retorno. Y son los que se están consolidando. Vamos hacia el desierto.
La universidad, ¿no lo sabe? ¿Por qué no lo enseña y lo advierte a ese cuello de botella para las poblaciones y sus posibilidades alimentarias?
El INTA, ¿no lo sabe?
Los funcionarios y los políticos con posibilidad de decisiones, ¿tampoco?
¿Donde los iremos a buscar en treinta años, para que rindan cuentas de semejante imprevisión?
Cuando Naciones Unidas menciona los futuros millones de refugiados ambientales por cambios climáticos, por las modificaciones del mapa de la alimentación mundial, o los quiebres de las reservas hídricas de regiones enteras, ¿estarán hablando de algunos de nosotros?
Hace más de veinte años que los países industriales del norte saben de estos escenarios...
El informe Lawrence Summers al Banco Mundial de noviembre del '91 lo avisaba, reclamando en el mismo el traslado de las industrias sucias al tercer mundo.
Quienes promueven profundizar este modelo para la siembra de sojas, eucaliptus y pinos, maíz, trigo e insumos para agrocombustibles con su recarga de fertilizante fosfato, con su demanda de combustibles y agua, ¿cuántos años nos dan de vida?
¿Qué plan tienen para mas allá de los finales anunciados de fosfatos? ¿Para entonces, seremos espacio de enterramientos nucleares? ¿Seremos suelos y superficies barridas por los lavajes de colas en la minería a cielo abierto?
Y los pueblos que viven en aquellos lugares de donde extraen la roca, ¿en qué camino y destino se encuentran también ellos? La isla Nauru en el Pacífico Sur, ¿qué suerte corren sus hombres y mujeres después del agotamiento de su yacimiento? O Marruecos, donde se encuentra el mayor reservorio del mundo, actual yacimiento del fosfato que procesa Mosaic de Cargill en Puerto San Martín. ¿Cómo resulta para el territorio marroquí? ¿Qué destino tiene Marruecos cuando pasen los próximos treinta años? ¿Y Túnez?
Estos son algunos de los saberes imprescindibles que deben incorporarse a las currículas educativas primarias, secundarias, terciarias y universitarias. No se festejarían estos récords productivos y de exportaciones.


Que Entre Ríos sea clave en la era de los biocombustibles, como anunciara el señor St. James, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (4), ¿es un motivo para el festejo?
Ellos, en el Norte, el Grupo de los 8; los industriales, los pasteros celulósicos, los mineros, los semilleros transgenizadores, que saben mejor todavía que nosotros porque han sufrido antes las pérdidas de bosques y las exposiciones y daños por químicos, ¿qué están haciendo en sus casas? La nueva política agrícola europea, "amigable con el ambiente", la que anuncia que "en el futuro daremos dinero a los agricultores que estén en condiciones de producir con calidad, y no en cantidad", y agrega que "en Europa tenemos una alta densidad de población y los agricultores proveen un buen medio ambiente, embellecen el paisaje y conservan la herencia cultural", tal como respondiera el Comisario Europeo de Agricultura Franz Fischler, ¿es solamente para ellos esta propuesta embellecedora?¿Porqué no siguen con los commodities, ya que "para ello se ha pensado en los países del este y América Latina"? (5)
Los subsidios a los granjeros norteamericanos para recuperar pantanos en Florida; para no producir por 20 o 30 años, y recuperar suelos y retorno a las prácticas agrícolas de escalas locales, próximas, como también lo señalan como un distingo virtuoso y reconocido en las páginas en Internet del gobierno de Finlandia; Francia, con Sarkosy y su "revolución verde", que "pondrá punto final a la construcción de autopistas y aeropuertos, fijará impuestos a los vehículos mas contaminantes(4x4), y dará prioridad al transporte ferroviario y al desarrollo de la bioagricultura. ¿Tendrá que ver con aquello de Lawrence Summers de trasladar producciones industriales con secuelas ambientales y sanitarias desde el Norte hacia el Sur del Mundo?
Esto no se enseña aún en las Universidades de Argentina. Salvo esperanzadores comienzos en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario, y algunas luces aisladas en la UBA, sigue sin llegar el qué ocurre en el mundo, y cómo se posicionan estrategias geopolíticas sobre los futuros muy cercanos.
Estamos hablando de la muerte de la tierra. Hablamos de las diversidades biológicas y culturales erosionadas casi en bordes de lo irrecuperable.
Hablamos de un modelo inviable, y que sin embargo......sigue rompiendo historias, conocimientos, semillas, culturas.
Este modelo mata el monte y su dinámica. Los conocimientos que allí anidan son expulsados por topadoras y cadenas que arrastran cientos de años al suelo,...y a la nada; por precios de pizarras en Chicago. Pero sobre todo por la decisión de un proyecto de uso territorial de tierras ajenas.
Se acallan saberes, acallando la palabra.
Lo local, lo pequeño, lo originario, lo diverso, lo distinto, se acalla. Se elimina. Se desaparece. Se intenta borrar alternativas;....se atacan los "otros" posibles.
También las semillas de la diversidad tienen su palabra... y por eso las están eliminando... Las fumigaciones con herbicidas persiguen el germoplasma diverso hasta los más discretos rincones... Se intenta borrar todo vestigio de lo diverso... que impida una recuperación y un retorno a los modelos anteriores... Por eso también se barren las estancias; hasta sus viejos cascos.... y alambrados y postes... Necesitan territorios como matrices productivas... no más que eso... sin historias,.. sin saberes,... sin caminos de regreso.. sin habitantes que incomoden las prácticas.... Hasta la ley de banquinas, ha dejado fuera de escenario esos corredores de continuidad, conservación y difusión biodiversa y montaraz.
Son siembras para hoy... y hambres para mañana... un mañana que no va mas allá que 12...15 años. Con algunas llegadas que dicen anuncios ya a la vista.
"Sábado 23 de febrero de 2008. La Nación /Sección 5/ Página 9 (Agricultura) La disponibilidad de insumos clave- El abastecimiento de fertilizantes, en la mira:
Con los fertilizantes con precios por las nubes, sobre todo el fósforo, que en el último año aumentó un 185% en el mercado internacional (hoy ronda los 900 dólares y podría llegar a los US$ 1000), en los últimos días no pocos productores comenzaron a preguntarse por el futuro del abastecimiento de estos productos de cara a la...............
.........Un punto no menor es que a las empresas productoras de fertilizantes se les encarecieron también los insumos que utilizan para producirlos. Esto incluye también al petróleo y a los fletes marítimos. Encima la demanda mundial de fertilizantes creció 20 millones de toneladas en dos años........" www.ecoportal.net

* Sergio Daniel Verzeñassi

Foro Ecologista de Paraná

Referencias:
1- ( El Diario – Paraná 17/02/08)
2- Ante el declive del fósforo para la agricultura- compilación y conclusiones por Juan Jesús Bermúdez (Peak phosphorus: readings)
3- Idem 2
4- ( El Diario- Paraná 2° sección - 1°/ 12/07 ) pág. 1
5- La Gaceta Mercantil Latinoamericana- ( Semana del 4 al 10 de julio/1999) pág. 31









martes, 5 de febrero de 2008

Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,
Habiéndose reunido en Rio de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992,
Reafirmando la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972a, y tratando de basarse en ella,
Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y las personas,
Procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los intereses de todos y se proteja la integridad del sistema ambiental y de desarrollo mundial,
Reconociendo la naturaleza integral e interdependiente de la Tierra, nuestro hogar,
Proclama que:

PRINCIPIO 1
Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonia con la naturaleza.

PRINCIPIO 2
De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar sus propios recursos según sus propias politicas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los limítes de la jurisdicción nacional.

PRINCIPIO 3
El derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones presentes y futuras.

PRINCIPIO 4
A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada.

PRINCIPIO 5
Todos los Estados y todas las personas deberán cooperar en la tarea esencial de erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo sostenible, a fin de reducir las disparidades en los niveles de vida y responder mejor a las necesidades de la mayoría de los pueblos del mundo.

PRINCIPIO 6
Se deberá dar especial prioridad a la situación y las necesidades especiales de los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados y los más vulnerables desde el punto de vista ambiental. En las medidas internacionales que se adopten con respecto al medio ambiente y al desarrollo también se deberían tener en cuenta los intereses y las necesidades de todos los países.

PRINCIPIO 7
Los Estados deberán cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.

PRINCIPIO 8
Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los Estados deberían reducir y eliminar las modalidades de producción y consumo insostenibles y fomentar políticas demográficas apropiadas.

PRINCIPIO 9
Los Estados deberían cooperar en el fortalecimiento de su propia capacidad de lograr el desarrollo sostenible, aumentando el saber científico mediante el intercambio de conocimientos científicos y tecnológicos, e intensificando el desarrollo, la adaptación, la difusión y la transferencia de tecnologías, entre estas, tecnologías nuevas e innovadoras.

PRINCIPIO 10
El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes.

PRINCIPIO 11
Los Estados deberán promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente. Las normas, los objetivos de ordenación y las prioridades ambientales deberían reflejar el contexto ambiental y de desarrollo al que se aplican. Las normas aplicadas por algunos países pueden resultar inadecuadas y representar un costo social y económico injustificado para otros países, en particular los países en desarrollo.

PRINCIPIO 12
Los Estados deberían cooperar en la promoción de un sistema económico internacional favorable y abierto que llevara al crecimiento económico y el desarrollo sostenible de todos los países, a fin de abordar en mejor forma los problemas de la degradación ambiental. Las medidas de política comercial con fines ambientales no deberían constituir un medio de discriminación arbitraria o injustificable ni una restricción velada del comercio internacional. Se debería evitar tomar medidas unilaterales para solucionar los problemas ambientales que se producen fuera de la jurisdicción del país importador. Las medidas destinadas a tratar los problemas ambientales transfronterizos o mundiales deberían, en la medida de lo posible, basarse en un consenso internacional.

PRINCIPIO 13
Los Estados deberán desarrollar la legislación nacional relativa a la responsabilidad y la indemnización respecto de las víctimas de la contaminación y otros daños ambientales. Los Estados deberán cooperar asimismo de manera expedita y mas decidida en la elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicción, o bajo su control, en zonas situadas fuera de su jurisdicción.

PRINCIPIO 14
Los Estados deberían cooperar efectivamente para desalentar o evitar la reubicación y la transferencia a otros Estados de cualesquiera actividades y sustancias que causen degradación ambiental grave o se consideren nocivas para la salud humana.

PRINCIPIO 15
Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razon para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente.

PRINCIPIO 16
Las autoridades nacionales deberían procurar fomentar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina debe, en PRINCIPIO, cargar con los costos de la contaminación, teniendo debidamente en cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni las inversiones internacionales.

PRINCIPIO 17
Deberá emprenderse una evaluación del impacto ambiental, en calidad de instrumento nacional, respecto de cualquier actividad propuesta que probablemente haya de producir un impacto negativo considerable en el medio ambiente y que este sujeta a la decisión de una autoridad nacional competente.

PRINCIPIO 18 Los Estados deberán notificar inmediatamente a otros Estados de los desastres naturales u otras situaciones de emergencia que puedan producir efectos nocivos súbitos en el medio ambiente de esos Estados. La comunidad internacional deberá hacer todo lo posible por ayudar a los Estados que resulten afectados.

PRINCIPIO 19
Los Estados deberán proporcionar la información pertinente y notificar previamente y en forma oportuna a los Estados que posiblemente resulten afectados por actividades que puedan tener considerables efectos ambientales transfronterizos adversos, y deberan celebrar consultas con esos Estados en una fecha temprana y de buena fe.

PRINCIPIO 20
Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo. Es, por tanto, imprescindible contar con su plena participación para lograr el desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 21
Debería movilizarse la creatividad, los ideales y el valor de los jóvenes del mundo para forjar una alianza mundial orientada a lograr el desarrollo sostenible y asegurar un mejor futuro para todos.

PRINCIPIO 22
Las poblaciones indígenas y sus comunidades, asi como otras comunidades locales, desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo debido a sus conocimientos y prácticas tradicionales. Los Estados deberían reconocer y apoyar debidamente su identidad, cultura e intereses y hacer posible su participación efectiva en el logro del desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 23
Deben protegerse el medio ambiente y los recursos naturales de los pueblos sometidos a opresión, dominación y ocupación.

PRINCIPIO 24
La guerra es, por definición, enemiga del desarrollo sostenible. En consecuencia, los Estados deberán respetar las disposiciones de derecho internacional que protegen al medio ambiente en épocas de conflicto armado, y cooperar en su ulterior desarrollo, segun sea necesario.

PRINCIPIO 25
La paz, el desarrollo y la protección del medio ambiente son interdependientes e inseparables.

PRINCIPIO 26
Los Estados deberán resolver pacíficamente todas sus controversias sobre el medio ambiente por medios que corresponda con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas.

PRINCIPIO 27
Los Estados y las personas deberán cooperar de buena fe y con espiritu de solidaridad en la aplicación de los principios consagrados en esta Declaración y en el ulterior desarrollo del derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible.

__________________
a Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972 (publicación de las Naciones Unidos, No. de venta: S.73.II.A.14 y corrección), cap. 1.

martes, 27 de noviembre de 2007

El Estado y la sociedad civil en los conflictos ambientales




25-11-07, Por Joan Martínez Alier *

Las emisiones de dióxido de carbono por los humanos están creciendo al 3 por ciento anual, por tanto, serán el doble en poco más de veinte años cuando deberían bajar a la mitad de las actuales para no causar mayores cambios climáticos. Los países del Sur, sin haber contribuido apenas a las emisiones de dióxido de carbono en comparación a los países ricos, se perjudicarán con el cambio climático .



Las emisiones de dióxido de carbono por los humanos están creciendo al 3 por ciento anual, por tanto, serán el doble en poco más de veinte años cuando deberían bajar a la mitad de las actuales para que no aumente su concentración en la atmósfera causando mayores cambios climáticos. Mientras los Estados se reúnen y discuten el tema, y algunos apoyan tímidas medidas como las establecidas en el Protocolo de Kyoto de 1997, la sociedad civil de los países del Sur casi no está actuando en este tema. Ciertamente, hay protestas que se expresan en reclamos de la deuda ecológica por emisiones de carbono. Se insiste en Bangladesh que la subida del nivel del mar por el calentamiento global desplazará a muchas gente, mientras que en los Andes y en el Himalaya se señala el perjuicio que supondrá para la conservación y circulación del agua el que se derritan los glaciares. Sin haber contribuido apenas a las emisiones de dióxido de carbono en comparación a los países ricos, esos territorios y muchos otros se perjudicarán con el cambio climático. Esto es una gran injusticia ambiental. Los Estados de países pobres deberían reclamar. Pero no la hacen, y la sociedad civil se calla.

En Ecuador hay un cierto debate sobre el tema del cambio climático, por primera vez, gracias a la propuesta de Alberto Acosta desde el gobierno y de ecologistas de la sociedad civil, de dejar en el suelo el petróleo del Yasuní. Si en el asunto del cambio climático, ni los Estados ni la sociedad civil hacen mucho, en cambio, en muchísimos otros temas ambientales las protestas de la sociedad civil y lo que se ha llamado el ecologismo popular, han llevado la voz cantante.

Tendencias del ecologismo

En el ecologismo hay diversas corrientes. Hay en Estados Unidos una tendencia llamada "ecología profunda", que se preocupa solamente de la naturaleza. Por ejemplo, luchaban y luchan contra represas en cañones hermosos que iban a ser inundados por las represas. Incluso alguno dijo que se dejaría morir allí. Me parece bien, me parece admirable. Luchaban solamente por la naturaleza, no por las personas. En Brasil hay en cambio el movimiento popular que se llama atingidos por barragens, es decir, los afectados por represas. En la India, hay una lucha (ya casi perdida) contra una famosa represa en el río Narmada, y allí la gente protesta en defensa del río, pero también en defensa de la gente. Porque si completan esta represa, 40 mil ó 50 mil personas se tienen que ir de allí. La líder se llama Medha Patkar, ella no piensa sólo en la naturaleza, piensa también en la gente pobre. Son grupos indígenas que necesitan su territorio para vivir, porque si se van de allí, se van a morir de hambre. Lo mismo ocurre con los desplazados por las minas o represas en Orissa u otros estados de la India.

El Norte consume tanto, los ricos del mundo consumen tanto, que las fronteras de extracción de mercancías o materias primas están llegando a los últimos confines. Por ejemplo la frontera del petróleo ha llegado hasta Alaska y la Amazonía. Pero en todos los lugares del mundo hay resistencia popular e indígena contra el avance de las actividades extractivas de las empresas multinacionales que suelen ser apoyadas por los Estados.

Estas resistencias parecen ir contra el curso de la historia contemporánea, que es el constante triunfo del capitalismo, el crecimiento del metabolismo económico en términos de materiales, energía, agua que se introduce en el sistema para salir luego como residuos. Las comunidades se defienden. Muchas veces las mujeres están delante en esas luchas. Por ejemplo, vemos muchos casos de defensa de los manglares contra la industria camaronera de exportación. Lo mismo ocurre en la minería. Las comunidades se defienden apelando a los derechos territoriales indígenas bajo el convenio 169 de la OIT como en junio del 2005 en Sipakapa en Guatemala, u organizan consultas populares o referendums exitosos como en Tambogrande (Perú) o en Esquel en la Argentina contra la minería de oro a cielo abierto.

Hay también casos históricos de resistencia antes de que se usara la palabra ecologismo. Por ejemplo, en la minería de cobre en Ashio en Japón hace cien años con el líder Tanaka Shozo o en Huelva en Andalucía contra la contaminación causada por la empresa Rio Tinto que culminó en la matanza, a cargo del ejército el 4 de febrero del 1888. Ese podría ser el Día del Ecologismo Popular, el 4 de febrero. Crece la memoria de tales sucesos, que nunca se perdió.

En países con algún grado de democracia, puede reclamarse ante los tribunales locales, y poco a poco crece la posibilidad de apelar a la justicia de otros estados. Así, en el Ecuador, los perjudicados por los destrozos causados por la Texaco han intentado desde 1993 entablar un juicio en Estados Unidos bajo la legislación llamada ATCA (Alien Torts Claims Act), una ley que permite a extranjeros reclamar el pago de daños causados por estadounidenses. El juicio actual en Lago Agrio contra Chevron-Texaco continúa el caso. Así pues, la sociedad civil recurre a veces a acciones legales y en otros a la acción directa (preferiblemente no violenta), como en Intag, Ecuador, donde se logró parar a la empresa japonesa que pretendía extraer mineral de cobre ¿Por qué no combinar todas las posibilidades de actuación?

Hay actualmente conflictos por la extracción de níquel en Nueva Caledonia, mientras que la isla de Nauru en el Pacífico quedó destruida por la rapiña de los fosfatos. La economía mundial no se "desmaterializa". Al contrario. Se saca siete veces más carbón en el mundo hoy que hace cien años, y muchísimo más petróleo. A veces, se trata de insumos esenciales para la economía, en otras de productos superfluos. Los consumidores de oro o de camarones importados no saben ni quieren saber de dónde viene lo que compran.

Los pasivos ambientales

Supongamos que una compañía minera contamina el agua en una aldea de la India. Las familias no tienen otro remedio que abastecerse del agua de los arroyos o de los pozos. El salario rural es un euro al día, un litro de agua en envase de plástico cuesta 20 céntimos de euro. Si los pobres han de comprar agua, todo su salario se iría simplemente en agua. Asimismo, si no hay leña o estiércol seco como combustibles, al comprar gas licuado de petróleo (GLP), como preferirían, gastarían el salario semanal de una persona para adquirir un cilindro de 14Kg. La contribución de la naturaleza a la subsistencia humana no es crematística sino de subsistencia. Sin agua, leña y estiércol, y pastos para el ganado, la gente empobrecida simplemente se muere.



Hay otros conflictos por residuos producidos en los procesos de producción. ¿Quién responde de esos pasivos ambientales? La contabilidad de las empresas no suele incluir esas deudas ecológicas. ¿Cuánto debe Repsol-YPF por su pasivo ambiental y social en territorio mapuche de la Argentina? ¿Cuánto debe Dow Chemical - Unión Carbide por los daños en Bhopal en 1984? ¿Cuánto debe la Dow Chemical, otra vez, por los casos de esterilidad de trabajadores de plantaciones bananeras en Honduras, Costa Rica, Ecuador?

Aquí los Estados tienen un papel que jugar, modificando las normas de la contabilidad oficial, no sólo para que las empresas hagan frente a sus pasivos ambientales sino también en el ámbito macroeconómico donde la contabilidad del PIB pudorosamente oculta mucho más de lo que enseña. Ni la contabilidad empresarial ni la contabilidad macroeconómica estatal restan los "pasivos ambientales". Es decir, si la economía creció al cinco por ciento, de acuerdo, pero que se explique cómo ha aumentado la contaminación, qué ha pasado con los ríos, con los bosques, con la salud de los niños. Hay protestas sociales debido a que la economía estropea la naturaleza, aunque otras veces (como con las emisiones de dióxido de carbono) las protestas y reclamos de las deudas ecológicas son aún insuficientes. A veces, los afectados serán generaciones futuras que no pueden protestar porque aún no han nacido, o unas ballenas o tiburones que tampoco van a protestar. Pero otras, los desastres ecológicos afectan a personas actuales, que protestan o que podrían protestar. Son luchas por la Justicia Ambiental.

Hay lugares donde se plantan miles de hectáreas de pino para capturar dióxido de carbono europeo como en el proyecto FACE en los páramos del Ecuador, donde algunas comunidades empiezan a protestar, porque no pueden comer los pinos, no pueden sembrar ni poner ganado, el pino agota el agua que hay en los páramos, además, si hay un incendio, el contrato les obliga a replantar.

Hay quien cree que son protestas NIMBY (no en mi patio) cuando son manifestaciones locales del movimiento internacional por la justicia ambiental. Por ejemplo, la red Oilwatch nació en 1995 de experiencias en Nigeria y Ecuador. Por ejemplo, la red Mines and Communities nació en el 2004. Mientras los Estados se reúnen en conferencias en ocasiones inútiles, la sociedad civil construye sus redes internacionales. Creo que de las protestas, de las resistencias es de donde van a nacer las alternativas. Éstas no van a nacer de ningún partido político que determine la línea correcta ni de ningún gobierno aunque sea inicialmente bienintencionado.

Valores inconmensurables

En esos conflictos ambientales por extracción o transporte de materias primas, por contaminación local o regional, comprobamos el uso de diversos lenguajes. Puede ser que el Estado y las empresas quieran imponer el lenguaje económico, diciendo que se hará un análisis costo-beneficio con todas las externalidades traducidas a dinero, y además se hará una evaluación de impacto ambiental, y que así se va a decidir si se construye una represa conflictiva o se abre una mina. Pero puede ocurrir que los afectados, aunque entiendan ese lenguaje económico y aunque piensen que es mejor recibir alguna compensación económica que ninguna, sin embargo acudan a otros lenguajes que están disponibles en sus culturas. Pueden declarar, como hicieron los U'Wa en Colombia frente a Occidental Petroleum, que la tierra y el subsuelo eran sagrados y que "la cultura propia no tiene precio". En un conflicto ambiental se despliegan valores muy distintos, ecológicos, culturales, de subsistencia de las poblaciones, y también valores económicos. Son valores que no son conmensurables. Imponer el lenguaje económico es una forma de ejercicio del poder.

Todo necio confunde valor y precio. ¿Valen las consultas populares, que apelan a la democracia local? ¿Vale el lenguaje de la sacralidad? ¿Valen los valores ecológicos solamente si se traducen a dinero, o valen por sí mismos, en sus propias unidades de biomasa y biodiversidad? ¿Vale argumentar en términos de la subsistencia, salud y bienestar humanos directamente, o hay que traducirlos a dinero? Son preguntas que nacen de la observación y participación en conflictos ambientales en diversos lugares del mundo. El Estado cree tener poder para excluir algunos lenguajes de valoración pero la sociedad civil frecuentemente no acata ese poder. http://www.ecoportal.net/


Nota:
Joan Martinez Alier es ecologista, experto en temas ambientales y del desarrollo. Este artículo ha sido publicado originalmente en el nº 13 de la revista ecuatoriana Entre Voces, septiembre-octubre de 2007 y en Revista Pueblos

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